La musa de sus inspiraciones para con un par de tijeras y otras herramientas manuables dejar volar su imaginación y convertir una simple botella vacía de desodorante por ejemplo, en un juego de sillas y mesas, como las reales.
“Un día se me ocurrió cuando levante un par de estos envases. No sabía qué hacer con ellos, me senté y luego de jugar y mirar, comencé a trabajarlos. Los corte y con paciencia le fui dando forma. Así cree ceniceros, juegos de sillas, mesas y otros elementos decorativos. Primero eran para la casa, para los amigos, pero después comencé a venderlos”, recordó sus inicios el artesano capayence.
Asimismo, contó que es la primera vez que está presente en la Fiesta Nacional del Poncho. “hace unos meses el intendente fue a mi casa y vio las artesanías que hago con un simple envase de desodorante y me propuso venir a exponerlos en la fiesta. De cierta manera, además de presentar mis trabajos represento al municipio”.