Tejiendo herencias maternas en llama y oveja

Varios puntos en común tienen las historias de los artesanos que visitan año a año la Fiesta Nacional e internacional del Poncho y su feria Artesanal, la de Carlota Reinoso no es la excepción ya que al tejido lo heredo de su madre y ella quiere heredárselo a los suyos.
jueves, 18 de julio de 2013 00:00
jueves, 18 de julio de 2013 00:00

Es que quizás, los beneficios, tanto económicos como personales, fueron y son cosas para heredar de generación en generación.

“Yo antes venía a acompañar a mi mamá, pero nunca había venido a exponer yo y este año me volví a animar, este es el tercer año que vengo a exponer y esperamos que el año que viene ya me pueda venir con mi nombre y no con el de mi madre”, comenzaba una simpática tejedora “belicha”.

Sobre sus comienzos en el mundo del tejido con agujas, Carlota, nos comentó: “yo desde los 14 años que empecé con esto de los tejidos, primero hilando y después ya tejiendo, primero hacia cosas chiquitas y después cosas más grandes, así que son muchos años que estoy con esta actividad.

En cuanto a lo que está ofreciendo en esta edición de la Fiesta del Poncho, la tejedora de belén, nos comentó. “Tenemos triángulos (chales) hechos en llama y en oveja tejidos a crochet, pullovers también de llama y oveja tejidos con dos agujas, chalecos para niños, chalinas, gorras, guantes y muchas cosas más”.

“Ahora ya aprendí a tejer con telar, mi madre me estaba enseñando a tejer en telar y estamos empezando a hacer algunas cosas, pero la verdad es que lleva mucho tiempo y por ahí yo no tengo mucho tiempo para dedicarme al telar”, nos decía la señora Reinoso, sobre lo nuevo que aprendió y que quiere compartir con todos los visitantes de la Feria Artesanal.

“Este es un trabajo de todo el año, porque primero hay que comprar la lana, después hay que hilarla y después ponerse a tejer y por ahí yo no tengo tiempo para tejer en telar que lleva mucho más tiempo”, reflexionaba Carlota sobre el tiempo que le insume en su vida el tejido, un oficio que abraza y quiere desde que era una niña y comentaba: “Yo el año pasado traje algunas ruanas, pero este año no pude hacer porque trabajo particular así que no tuve tiempo para poder tejer más, esto requiere mucho tiempo”.

“Mi madre quiere que yo me quede en lugar de ella, que siga con la tradición y yo espero dentro de unos años poder seguir con esto, porque la verdad me gusta hilar, me encanta y tejer también”, expresaba en el final de la charla la tejedora “Belicha” que visita por tercer año consecutivo la Feria Artesanal con su propias creaciones.

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