\"Esta obra iniciada en el año 2005 y que se encontraba paralizada, desde 2009, corresponde a un conjunto de obras en las que el IPV trabaja actualmente, a fin de reactivarlas y terminarlas a la brevedad.
De manera particular, en cuanto a este conjunto habitacional, se estudiaba la posibilidad de rescindir el contrato a la empresa, y concursarla nuevamente.
De esto se desprende que nunca estuvo en los planes del Instituto de la Vivienda demoler las construcciones, sino continuarlas, para que una vez terminadas, pudieran beneficiar a las familias locales que esperan una solución a sus problemas habitacionales.
Finalmente, respecto de las usurpaciones, las autoridades del IPV reafirman la decisión de no avalarlas bajo ninguna de sus formas, ya que perjudican a muchos catamarqueños y alteran en gran medida el orden y el correcto funcionamiento de la Institución, como promotora de un bien y un derecho fundamental para la vida humana, como es la vivienda\", señala un comunicado de prensa.