De manera habitual dejo mi vehículo en diferentes cuadras de la ciudad pagando por las horas que queda estacionado a los chicos de la cooperativa con los cuales establecí amistades. Pero un singular y llamativo hecho ocurre cada vez que tengo que estacionar en la cuadra de Junín entre Esquiú y República donde nunca encontré al chico o chica para pagar el estacionamiento. Ni cuando llegó ni cuando me voy. En una ocasión me doy con un papel en el parabrisas en la que una persona me invitaba a pagar el estacionamiento en su casa para lo cual me había dejado una dirección. Obvio que no fui pues me pareció extraño e irregular por cuanto el sentido del estacionamiento medido es que el usuario paga a una persona que vigila y cuida los autos en la cuadra. Esto sucedió tres veces por lo cual decidí consultar sobre esta situación a los chicos que cobran el estacionamiento en las otras cuadras de la ciudad. Me indicaron que la responsable de este sector se llama “Caro” Moreno pero que solo hace dos pasadas durante la jornada y cobra a los “mensualizados” y que el resto del tiempo se dedica a otros trabajos. Las explicaciones de los chicos que si cumplen con el trabajo del estacionamiento medido encontraron sentido a la misiva que me habian dejado en el auto. Tengo entendido que esta no es la primera vez que suceden irregularidades en la cooperativa y es un llamado de atención para las autoridades municipales para que tomen cartas en el asunto y saquen a las manzanas podridas y den trabajo a quienes lo valoren y necesitan.
Pascual Perez