Alejandro Pachao, papá de Diego, el joven que murió en marzo de 2012 luego de haber permanecido arrestado en la comisaría Séptima, denunció que algunos de los nueve policías imputados en la causa continúan trabajando en la fuerza de seguridad y en zona desfavorable.
Mencionó a tres efectivos de los nueve imputados. Uno de ellos sería el oficial subinspector Bulacios, quien tras el episodio en el que perdió la vida Diego, habría sido trasladado a la comisaría de Huillapima.
Lo mismo habría ocurrido con el cabo Sotomayor, que según Pachao, presta servicios en la comisaría de San Isidro, mientras que otro de los imputados de apellido Barrera está trabajando en San Martín.
"No solo no fueron apartados de sus cargos y siguen percibiendo su sueldo, sino que fueron trasladados y perciben un mejor pago por estar en zona desfavorable", se quejó.
Cabe recordar que la causa se encuentra en la Cámara de Apelaciones y tiene imputados a nueve policías, un médico policial y a dos jóvenes hermanos (por la mortal pelea).