Todo se originó porque, supuestamente, a un grupo de asambleistas no se les permitió acreditar para sufragar, lo que desató los incidentes que incluyeron un piquete frente a la sede de la distribuidora.
Sin embargo, esta versión fue rotundamente desmentida por los representantes electos, quienes afirmaron que todo se llevó a cabo dentro de la legalidad y que, en realidad, fue un grupo de trabajadores el que prefirió no acreditarse para votar y empañar la elección.
Sergio Guillamondegui, abogado representante del gremio SITOSCA, adelantó que solicitará la nulidad de la asamblea, al entender que estuvo viciada de irregularidades.
En medio de esta situación, y en representación del Estado Provincial, fue electo el arquitecto Alejandro Venturini; mientras que por los trabajadores, es decir los propietarios de las acciones Clase B, fue designado Ariel González.