En dicha presentación se realizó una breve reseña del catamarqueño General de la Nación. Felipe Varela nació en Huaycama, departamento Valle Viejo. Fue un estanciero y militar argentino, líder del último pronunciamiento de los caudillos del interior del país contra la hegemonía política conquistada por la provincia de Buenos Aires en la batalla de Pavón. Apodado “El Quijote de los Andes” por el desafío que plantó al Gobierno central con un reducido ejército de menos de 5 mil hombres en la región andina y cuyana. Varela combatió contra el Gobierno de Juan Manuel de Rosas en la década de 1840.
Enfermo de tisis y carente de apoyo, Varela se refugió en Chile; y un 4 de junio la enfermedad acabó con su vida. Sus cenizas descansan en Catamarca, luego que fueran escondidas durante la dictadura militar que nació en 1976.
El mausoleo donde se encuentra la urna que contiene sus cenizas fue construido en 2008, en cumplimiento de la Ordenanza Nº 4241/07. Asimismo, con fecha 2 de agosto de 2012 este cuerpo deliberante dio sanción a la Ordenanza Nº 5423, la que aún no se cumple y que en su artículo 4 indica: “El Departamento Ejecutivo Municipal el día 4 de junio de cada año debe encender una antorcha en el mausoleo donde descansan los restos del caudillo catamarqueño Felipe Varela, y colocar una ofrenda floral en reconocimiento y agradecimiento a la gesta emancipadora y libertadora de los pueblos del interior”.