Aseguran que “él sabe que nosotros vivimos de las artesanías que vendemos, y sin embargo, permanentemente nos están negando la materia prima, y cuando nos venden, lo que recibimos es piedra de la peor calidad, dejando la “ortíz” para otra gente. Esa valiosa piedra no se vende a los artesanos de Andalgalá, sino se la ubica en otros mercados de lo que nosotros ignoramos totalmente…”, expresó Juan M. muy molesto en inmediaciones de la sede de la empresa provincial, donde fueron mal atendidos por el empleado a cargo de la misma, quien les manifestó que “tiene órdenes del Doctor, de no vender piedra o ver a quién se le vende…”, aún
sabiendo que los artesanos locales son muy conocidos y reconocidos en el país.
También se quejaron porque De La Barrera desapareció de Andalgalá que es la cuna de la rodocrosita y cuando viene, lo hace a hurtadillas. Nadie lo ve como para hablar claro y de una vez con él, y se ha cerrado las vías de comunicación y de evacuación de dudas e inquietudes.
Los trabajadores piden que el Interventor deponga su actitud de jugar a las escondidas, o mejor, que deje de esconderse y eludir sus responsabilidades.
El enojo de los artesanos ya es de vieja data y según nos manifestaron, están pensando trasladarse a la Capital para hacer el reclamo correspondiente frente mismo a la Casa de Gobierno, ya que desde CAMYEN nunca nadie los atiende ni mucho menos les da respuestas.