El aplauso se tornó emoción cuando los artistas desplegaron,
al término de su actuación, un cartel dedicado a sus comprovincianos: "Fuerza
Catamarca”.
Toda la plaza se sumó a esa consigna, aplaudiendo y vivando
a la provincia, y a los 56 artistas que desplegaron su talento a través de una
propuesta integral con fuerte identidad local, que fusionó música, danzas e
imágenes de paisajes y postales catamarqueñas.
Con la "Vidala del Culampajá” entonada por la talentosa
Nadia Larcher dio inicio el espectáculo, que proponía un repertorio bien
catamarqueño.
La voz de la cantora andalgalense le imprimió fuerza a una
emotiva versión de "Zamba del Ambato”, de Delia Cazenave y Jorge Vera. "Nube que vas pasando/Como ala i’cóndor sobre
El Ambato/Yo te estaba esperando/nube viajera desde hace rato” dice parte del
tema, con el que el cuerpo de bailarines –integrantes de distintos ballet de la
provincia- desplegó su cadencia.
De los valles centrales catamarqueños, el espectáculo invitó
a trasladarse a la región puneña, a partir de "Solo”, un huayno de Juan Ignacio
Molina, director musical de la puesta, interpretado exclusivamente con
instrumentos de viento y bailado exquisitamente.
El viaje por Catamarca continuó evocando a Santa María, a
través de la cueca "Recuerdo de los Valles” de la gran Margarita Palacios y su
hijo Kelo, que entonaron a dúo Larcher y Rafael Salas, voz del conjunto
Carafea.
Promediando la puesta llegó el turno del tunante
catamarqueño, en el que músicos y bailarines se lucieron con una versión
contemporánea de esa danza típica del departamento Pomán.
El turno de la chacarera fue con "Consuelo de amor lejano”,
de Samuel "Chupete” Aybar, que siguió encendiendo a la plaza mientras proponía
una recorrida por la región del este catamarqueño.
Los malambistas terminaron de levantar al público coscoíno
con un cuadro de sincronías perfectas y movimientos altivos. Y el cierre,
cantado a coro por todos los artistas, sirvió para invitar a visitar Catamarca,
a través de un fragmento de la zamba de Polo Giménez. "Vaya a Catamarca y sabrá
lo que es lindo, verá que yo no le miento”.
Los aplausos se convirtieron en ovación cuando los artistas
desplegaron un cartel con la leyenda "Fuerza Catamarca”, en un homenaje a la
provincia toda, pero especialmente a los pueblos de El Rodeo y Siján, afectados
por el temporal.
Repercusiones
Tan pronto como culminó la presentación de la delegación
catamarqueña comenzaron a llegar mensajes de aliento y felicitaciones a los
artistas vía telefónica, mensajes de texto y a través de las redes sociales.
La propuesta catamarqueña fue destacada además por el
director del Ballet Nacional, Jorge Fiordelmondo y por el director del Ballet
Camín -el cuerpo de bailarines del festival de Cosquín, Rodolfo Uez. Ambos
felicitaron personalmente a integrantes de la delegación por la actuación.
Presencia integral
Catamarca tuvo una presencia integral en Cosquín. A la
música y la danza, se sumó el diseño de la mano del talentoso diseñador Atilio
Páez, quien vistió a la locutora Maia Sasovsky con uno de los modelos que poco
antes llevó a Europa, a la pasarela del MICA Atlántica, especialmente invitado
por la Secretaría de Cultura de Nación.
El espectáculo estuvo coordinado, en lo coreográfico por
Diego Argañaraz, director de la Academia El Gaucho y en lo musical por Juan
Ignacio Molina.
La banda de músicos se completó con Luis Bazán, Germán
Selva, Enzo Zelarayán, Miguel Zafaroni,
Gonzalo Seco, Hernán Ferreyra y Jorge Zurita.
Bailarines del Ballet Folklórico de Pomán, dirigido por los
profesores Nelson Vildoza y Verónica Villafáñez; de la Academia Yaguar Huaina,
dirigida por el prof. Carlos Díaz Meléndez de Santa María; del Ballet Danzar
Joven, a cargo de Hernán Villagra y Jorge Savio, de Manantiales y Alijilán; del
Ballet Poncho de la Nostalgia de San Pedro de Guasayán, dirigido por los
profesores David y Federico Romano; y la academia El Gaucho de Los Altos
integraron el cuerpo de danzas que brilló en la quinta luna coscoína.