Marioni desplegó talento y buena compañía, apostando a un
trabajo escénico integral que incluyó la narración de cuentos en vivo, a través
de la voz de Mariano Medina; el despliegue de músicos y cantores –de Córdoba y
de Catamarca- que le fueron imprimiendo sonidos particulares a los distintos
ritmos, la presencia de bailarines folklóricos y un soporte visual –tomando las
imágenes que ilustran el libro- que terminaron de crear el clima para que la
travesía musical por Argentina fuera posible.
El viaje arrancó por Cuyo, con una cueca, una tonada y un
gatito cuyano que invitaron a disfrutar el sonido de las guitarras y el mensaje
de las letras que Marioni escribió poniéndose en la piel de los chicos.
Desde Cuyo, la ruta siguió hacia la región pampeana y
rioplantense con la interpretación de "Milonga de la basura”, tema ecológico
que dedicó a Raúl Carnota, con quien tuvo el honor de grabar esa canción en el
disco. Por esa región también se escuchó la huella "Caminito de Plata”, "Tango
Picante” y el "Vals del miedo”, cantado a dúo con Romina López, tema que se
llevó uno de los aplausos más cerrados de la noche.
El recorrido musical invitó al público a trasladarse después
al Litoral, a partir de un chamamé y la chamarrita "El puente de las mojarras”,
que evoca la historia de pescadores que devuelven los peces al agua después de
"darles charla”.
Desde el Litoral hubo un vuelo sin escalas hacia
El último tramo del viaje fue intenso y supuso un recorrido
por el Noroeste, a partir de chacareras, vidalas, zambas, escondidos y otros
ritmos.
Marioni compartió escenario con los catamarqueños Itatí
Álvarez y Antonio Serrano, con quienes interpretó "La de los juegos” una cueca
que invita a "apagar un rato la play” para salir a jugar a la payana, el tejo,
las figuritas o las bolillas.
Cololo Macedo también sumó su voz a la "Zambita para los
árboles”, mientras que el coro estable de niños de
Y así, a pura alegría y entonando un escondido con todos sus
invitados –músicos, cantores y bailarines- Marioni marcó el punto de llegada de
ese viaje musical que, por una hora y media, llenó al público de matices e
historias coloridas.
El músico catamarqueño, radicado en Córdoba, agradeció los
aplausos que sobrevinieron al final y a