lunes, 17 de noviembre de 2014
10:51
Tras la lectura del Evangelio, una catequista presentó a los
pequeños, quienes se prepararon durante dos años para este feliz acontecimiento
de la fe.
En su homilía, el párroco, Pbro. Salvador Acevedo, manifestó
que "es un momento especial para la vida personal de los chicos, y también lo
es para la vida parroquial, porque hemos hecho el esfuerzo para apoyarlos para
que tomen conciencia de la necesidad de participar de
la Misa todos los domingos, y
que en este día puedan recibir al Señor por primera vez en
la Santa Comunión”.
Al referirse a
la
Palabra de Dios escuchada, dijo que Dios "nos dio primero la
vida y a través de ella otras capacidades. No sólo nos da bienes materiales
sino también su Palabra, el alimento celestial, nos da al mismo Jesús y también
de esto nos va a pedir cuenta a todos. Ojalá no nos pase lo mismo que le pasó
al servidor que recibió un solo talento y no lo usó por vago, por inútil, por
cómodo. Por eso lo que tenemos que hacer, mientras estamos en camino y hasta
que El venga, es aprovechar las cosas que nos da para hacer el bien, para crecer
y obrar el bien, para cumplir con nuestras obligaciones en la casa, en la escuela, con los amigos y vecinos. ¿Y cuáles
son esas cosas que nos dio?
La
Misa del domingo,
la Comunión Eucarística,
o sea esto que ustedes van a poder empezar a hacer desde ahora en adelante para
poder vivir bien la vida cristiana, la vida de Hijos de Dios”.
Asimismo, instó a los chicos a que "no se vuelvan perezosos
para las cosas de Dios. Hay gente que se conforma con tener un crucifijo o un
santito en su casa. Esto no sirve si no va acompañado con lo que Dios nos ofrece en
la Misa de cada domingo, donde nos encontramos con
el mismo Señor en la mesa de
la
Palabra y la mesa de su Cuerpo y Sangre”.
Destacan servicio de los catequistas
Antes de la bendición final, el Padre Acevedo agradeció a
los catequistas destacando que "nuevamente
la Iglesia se sirvió de la
generosidad de algunos hermanos nuestros para acompañar, durante dos años y
cada fin de semana, a estos niños. Estos hermanos son los catequistas, quienes
ayudan a los niños a que progresivamente entren en contacto con la persona de
Jesús. Ellos realizan este ministerio gratuitamente y con generosidad”, es por
ello que pidió "un fuerte aplauso” para ellos.
Al finalizar
la Santa Misa se entregó a todos los niños un
recordatorio y se realizó un brindis en el salón parroquial.