Efectivamente, la ciudad de Andalgalá tiene por lo menos
tres nomencladores numéricos para los domicilios, lo que más que orientar, se
presta para desorientar a la gente. A esta altura de los tiempos, resulta un
tanto inadmisible que en una ciudad como ésta, los domicilios figuran como
"s/n”, mientras que pintados en la pared figuran dos números más. No es posible
que para ubicar a alguien o domicilio particular, se apele al conocimiento del
vecindario u otro tipo de referencia edilicia o humana.
Algún concejal nos comentó que el tema no es tan complicado
ya que se debe partir con el número cero, de determinada esquina y desde ahí
las proyecciones.
Por otro lado, la proliferación de barrios exige la urgente
organización con nombre y número de los domicilios porque este conglomerado
urbano ha crecido demasiado y cada vez es más difícil encontrar a alguien sin
el apoyo de alguien.
Quienes más se enojan, son los carteros y la gente que por
distintas razones debe recorrer la ciudad sin conocerla, y estiman que este
asunto no se define por negligencia de los concejales, ocupados en cuestiones
triviales que tengan que ver con el dinero de regalías, sin atender cuestiones
que también tienen que ver con la organización de la ciudad.