De acuerdo con la división de la esfera pública y privada
puede contrastarse con lo que se han denominado intereses individuales e
intereses públicos o de bienestar general, y hasta hace muy poco lo que
ocurriera dentro de la familia no era algo de interés general.
La frase "núcleo familiar” implicaba cierto pudor y recato
en algo que se debía proteger, ayudar, pero nunca entrar en él, pues este
espacio correspondía en palabras, al Mundo de
La violencia familiar es el abuso que ejerce uno de los
miembros de la familia sobre los otros. Puede ser física, sexual o psicológica,
y causar daño, sufrimiento físico, sexual y psicológico. Esto quiere decir que
la violencia doméstica involucra desde castigos, gritos, insultos, golpes, malos tratos, hasta la violación y
muerte de alguno de los miembros. Vista así, no es un fenómeno que pueda
aislarse por cada miembro que conforma la familia pues en un grado más alto o
bajo, afecta a todos y todas.
La violencia familiar, precisamente, permite observar en la
intimidad de la agresión, a hombres y mujeres, adultos y jóvenes, divididos en
una lucha violenta por la adquisición o preservación de un espacio de poder,
por una oportunidad para el ejercicio de la autoridad, por un instante de
dominio de las circunstancias, de los recursos o de los sentimientos: claro
está que en medio de una intensa e infortunada manifestación de las
inseguridades, dolores, frustraciones y deseos de control de cada quien, se
encuentra el estado de vivencia interior de los protagonistas.
En el círculo del
maltrato conyugal, según el cual se
presenta primero un episodio de agresión, posteriormente un periodo de arrepentimiento por parte del
agresor, se piden disculpas y la víctima le cree; luego se produce nuevamente
un periodo de acumulación de tensiones hasta que viene otro episodio de
agresión. Este círculo vicioso nos da la idea de que la violencia familiar es
cíclica, y allí está la dificultad de salir y tener conciencia de que existe, o
que episodios de violencia han sido tolerados, pues siempre habrá la promesa
del cambio. De ahí la importancia de actuar sobre las causas y no hacia la
forma cómo se manifiesta la violencia.
El maltrato que se ejerce al resto de los miembros de la
familia puede involucrar, maltrato a los adultos mayores, otros miembros de la
familia extensa (tíos, sobrinos, etc. que vivan en el mismo sitio), hijos/as
(puede configurarse tanto el maltrato como el abuso sexual), en este último
caso intervenir en la familia es sumamente delicado y requiere de un apoyo
profesional continuado. El estudio de la problemática de la violencia familiar
no es aislado y hay diversos enfoques que han tratado de explicar sus orígenes
y las razones por las cuáles un espacio como el entorno familiar puede
convertirse en escenario hostil y amenazante.
En este sentido, su complejidad exige una mirada
interdisciplinaria por sus características de multicausal, una visión que dé
cuenta de los factores culturales y sociales, de las determinaciones económicas
que hacen parte del entorno familiar, pero también de las dimensiones
individuales que definen la personalidad, tanto del agresor como del agredido.
Atender la violencia familiar, que hoy nos acompaña, es
tarea de todas y todos. Orientar en forma adecuada acerca de la formación
integral de estos sectores de la población es una inversión invaluable en la
construcción de un futuro de mayor equidad entre hombres, mujeres.