La novedad fue confirmada por Alfredo Fuentes, secretario de
Cultura municipal, quien brindó detalles de la celebración. "Habrá
invitados especiales como caciques de otras comunidades y eventos folclóricos,
porque es una celebración en donde se permite la presencia de distintos estilos
musicales para revalorizar esta fiesta y la inauguración de la plazoleta",
indicó.
Las esculturas que se encuentran en el espacio público
fueron obra del artista local Ariel Guerrero. "Lo importante es que ya se
cuenta con el espacio físico para que la comunidad Diaguita de Andalgalá pueda
realizar cualquier evento que pueda ser acorde a sus objetivos”, se destacó.
Por su parte, Juan Carlos Allosa, quien es integrante de
"Celebramos la continuidad de nuestra existencia, la
multiplicación, el nacer, el crecer... El Kapac Raymi es el comienzo de los
trabajos agrícolas y la gran celebración de la consagración de los guerreros”,
dijo.
Kapac significa sagrado, sublime, superior y Raymi es
fiesta. O sea, Kapac Raymi es la fiesta mayor del Imperio Inca.
Desde AIFA -Asociación Indigenista y Folklórica Andalgalá-
se propuso el proyecto de rescate ancestral de esta festividad originaria, que
presenta connotaciones incomparables. En efecto, es el momento predilecto para
la realización de los principales eventos sociales del ayllu o comunidad
tribal:
Así tenía lugar el Rutuchicoy el bautismo de una guagua o
bebé. Era la imposición provisoria de un nombre.
Luego se podía observar el Chujcharutu una ceremonia para
efectuar el primer corte de cabello, generalmente a niños de más de cinco años.
También era momento propicio para el Sirviñacuy o mal
llamado casamiento de prueba, pues se trataba de la unión prematrimonial,
comienzo del proceso de constitución de una pareja y base familiar.
Y, si esto no fuera suficiente, el instante crucial era el
Warachicoy, la ceremonia de iniciación de los jóvenes incas. Es el paso de la
adolescencia a la adultez de mujeres y varones. Una especial celebración de los
quince años de una persona, con una serie de pruebas que se mantuvieron en
secreto, vedadas a los ojos del conquistador blanco.
Las mismas creencias incas que impedían mostrar estos ritos
al público, luego de quinientos años, permiten ahora difundir estas tradiciones
sorprendentes. Complementan esta singular festividad, músicas, cantos y danzas
permanentes, para celebrar el renacer del Sol, de
La iniciativa de AIFA, con evidentes fines didácticos y
turísticos, recibió ya la aprobación de