Se trata de una película filmada entre los años 1984 y 1985,
en la que relata los avatares de una princesa indígena que debe sufrir el
precio de su belleza, debatiéndose entre sus naturales y los invasores
españoles que llegaban al continente americano en procura de evangelización y
rapiña, en un proceso que terminó aniquilando a muchas generaciones de
aborígenes.
Con los elementos técnicos de aquellos tiempos, Bize Guerra,
junto a un equipo de colaboradores, y con gran despliegue de producción, en
escenarios naturales, contando solamente con el apoyo del gobierno peronista de
Ramón Saadi, se animó a realizar un largometraje que fue estrenado en el Cine
Teatro Catamarca, convirtiéndose en pionero de la actividad cinematográfica en
el NOA.
El director comentó que en los próximos días anunciará la
fecha de su reestreno, esta vez en