Impresionante demostración de fe mariana

Una multitud acompañó a la Virgen del Valle en la tradicional procesión por las calles de la ciudad, y que marcó el cierre de las festividades marianas.
lunes, 8 de diciembre de 2014 22:54
lunes, 8 de diciembre de 2014 22:54

Una multitud acompañó a la Virgen del Valle en la tradicional procesión por las calles de la ciudad, y que marcó el cierre de las festividades marianas.

Una gran cantidad de devotos procedentes de distintas partes del País se sumó a los fieles locales, quienes junto a María transitaron por la ciudad rezando y alabando a la santísima imagen de la "Morena del Valle”.

La Solemne Procesión se inició a las 18.30 en el Santuario y la Catedral Basílica, para dirigirse por las calles Sarmiento y República, hasta llegar a Avenida Mariano Moreno. Luego el recorrido continuó por San Martín hasta Rivadavia, y finalmente culminó en el Paseo de la Fe.

La misa fue presidida por el Obispo Diocesano, Monseñor Luis Urbanc. Asistieron autoridades gubernamentales encabezadas por la gobernadora Lucía Corpacci.

Palabras del Obispo

 

Queridos Peregrinos y Devotos de la Virgen del Valle:

 

Otra vez nos toca vivir la experiencia de la despedida, si bien muchas veces nos tocó hacerla por distintos motivos, jamás podremos decir que ya no nos afecta porque sabemos de qué se trata, sino que ahora nos vuelve a embargar un dejo de tristeza y que todo lo hermoso que hemos vivido nos deja un ‘sabor a poco’, pero la vida es así. Vayamos a nuestros hogares con la certeza que la Virgen María, Nuestra Madre del Valle nos acompañará. Cada día estará junto a cada uno para ayudarnos en las tareas que el Señor nos propondrá: arduas, dolorosas, ingratas o no, pero siempre marcadas por el signo de la Cruz.

En nombre de toda la Iglesia de Catamarca agradezco a los miles de peregrinos que han venido a lo largo del novenario a encontrarse con la Mama Achachita y con nosotros para edificarnos con su piedad, fervor, cariño, respeto y fidelidad a la Madre celestial.

 

Por eso, ahora me dirijo a Ti, Madre querida de tus devotos hijos, y Madre paciente de tus innumerables hijos desagradecidos e indiferentes, suplicándote por todos aquellos de tus hijos que más necesitan de tu poderosa intercesión ante tu amadísimo Hijo Jesús; son muchísimos los que me han pedido que rece ante Ti y me comprometí a hacerlo. ¡Escúchalos y Escúchame! ¡Oh Madre del Amor Hermoso!

Pero, sobre todo, te pido Madre Amantísima, que nos acompañes a lo largo de este Año dedicado a los Fieles Laicos; ayúdalos a tomar conciencia y a comprometerse con su misión en el mundo y en la Iglesia, así como Tú lo hiciste durante tu peregrinar terreno. Que sean dóciles al Espíritu Santo para anunciar con valor y claridad el mensaje de Jesús. Que descubran la belleza de formar y ser la Iglesia de tu amado Hijo Jesús y que atraigan con su santidad de vida a tantos y tantos que deambulan por la vida sin saber para qué existen y que teniendo que sufrir como todos no reconocen el valor salvífico de todo dolor humano a partir del Misterio Pascual de tu Hijo.

Te imploro, Madre de los sacerdotes, que estés muy cerca de cada uno de los presbíteros de ésta, tu amada Diócesis de Catamarca, para que nos ocupemos sin reservas y sin quejas o lamentos a acompañar a los miles y miles de fieles laicos con generosidad, prontitud, creatividad y alegría, de manera que este año de gracia, en el marco de la Misión Diocesana Permanente de muchísimos frutos en todos los ámbitos de la vida donde se desempeñan tus amados hijos, los fieles laicos.

Te pido esta gracia también para los numerosísimos laicos venidos de diócesis vecinas; que también en sus respectivas comunidades sean sal, luz y fermento para que el mundo que los circunda sea cada vez más de Jesús y como Jesús, que no vino a ser servido sino a servir y a dar la vida por todos.

Por último, querida Madre de Jesús Eucaristía, acompáñanos a todos los argentinos que vamos caminando hacia el undécimo Congreso Eucarístico Nacional que se llevará a cabo en San Miguel de Tucumán, del 16 al 19 de Junio de 2016, en las vísperas de la celebración del Bicentenario de nuestra Independencia en esa misma ciudad. Haz que sea un acontecimiento de gracia para que los cristianos aportemos profundos cambios para la felicidad y prosperidad moral, material y espiritual de nuestra tan maltratada Patria.

Con atrevimiento te ruego que arranques del Corazón de tu Bendito Hijo la gracia de que desaparezcan, fruto de una sincera conversión, los mercaderes de la muerte, los vende-patria, los corruptos, los fabuladores, los violentos y los deformadores de la naturaleza humana, que Tú sabes muy bien cuánto te necesitan y cuánto te hacen sufrir.

Mucho más querría decirte, pero el tiempo no me lo permite. Con todo Tú eres nuestra Madre, Ama y Señora, por eso dispón lo mejor para cada uno, que si de ti viene, nos será muy útil para ir a Jesús y, por Él, al Buen Padre, Dios… Y, por favor, quiero que acompañes a cada uno de los peregrinos que ahora emprenden su regreso para que lleguen sanos y felices a reencontrarse con sus seres queridos, especialmente con sus enfermos, niños y ancianos. ¡Así sea!

 

¡¡¡Viva la Virgen del Valle!!! ¡¡¡Viva su casto esposo san José!!!

¡¡¡Viva la Sagrada Familia de Nazaret!!! ¡¡¡Vivan los Devotos y Peregrinos de la Madre del Valle!!!......Y, ¡hasta pronto, si Dios quiere!

 

Himno Nacional e Indulgencia

Después de las palabras del Pastor Diocesano, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, a cargo de la Banda de Música de la Policía de la Provincia, y se concretó la ceremonia de arriamiento del Pabellón Nacional.

Seguidamente, el Rector del Santuario y Catedral Basílica, Pbro. José Antonio Díaz, leyó el texto de la Bendición de Su Santidad Francisco acompañada de la indulgencia plenaria para quienes reúnen las condiciones para recibirlas.

Entre lágrimas y pañuelos flameando, vivas y cantos, los miles de peregrinos y devotos reunidos en torno al Santuario despidieron a la Madre Morena, cerrando otra emotiva fiesta de fe.