En su homilía, Mons. Urbanc expresó: "Cuánto nos tiene que
preocupar y conmover la dolorosa situación en la que se encuentra la casi
totalidad de nuestros jóvenes. Cuánto nos hemos descuidado los adultos,
esgrimiendo justificaciones de lo más arteras, ridículas y despiadadas, para
dejar en la intemperie de la vida a miles de jóvenes que no tienen la más
pálida idea de para qué existen y que ignoran supinamente que Dios, por medio
de la irresponsable ligereza de sus padres y la complicidad de padrinos y la
comunidad toda, incluidos los pastores, han recibido los preciosos dones de
En otra parte de la predicación afirmó: "Qué hermoso y
esperanzador será para nosotros si le llevamos el apunte a Dios por medio de lo
dicho por Isaías: ‘Cuando el Señor les haya dado el pan de la angustia y el
agua de la aflicción (que es lo que estamos padeciendo), Él mismo que los
instruye no se ocultará más, sino que verán a su Maestro con sus propios ojos y
pondrán en práctica su Palabra: ‘éste es el camino, síganlo, aunque se hayan
desviado a la derecha o a la izquierda’. Y tendrán por impuros y repugnantes a
sus ídolos recubiertos de plata y a sus estatuas enchapadas en oro; los
arrojarán como inmundicia, y dirán: ¡Fuera de aquí! Sólo así el Señor les dará
lluvia para la semilla que siembren, y el pan que produzca la tierra será rico
y sustancioso. Aquel día, el ganado pacerá en extensas praderas y comerá
forraje bien sazonado. En todo monte elevado y en toda colina, habrá arroyos y
corrientes de agua, cuando el Señor vende la herida de su pueblo y sane las
llagas de los golpes que les infligió’”.
TEXTO COMPLETO DE
Queridos Jóvenes, Devotos y Peregrinos:
En este octavo día de la novena en honor a nuestra Madre del Valle se
nos ha propuesto reflexionar acerca de la necesidad que Jesús tiene de contar
con numerosos voluntarios para trabajar en la instauración de su Reino de amor,
verdad, justicia, unión y paz en medio de los hombres, por los que Él se
encarnó, durante tres intensos años predicó con hechos y palabras, y culminó su
misión muriendo en cruz y resucitando al tercer día, más aún, enviando al
Espíritu Santo dio vitalidad a
Hoy rinden
su homenaje, en particular, los jóvenes. Están presentes jóvenes que integran
la pastoral juvenil. Y debería estar atestado de jóvenes egresados de los
niveles medios y universitarios… A ver, levanten la mano los que egresaron este
año. En estas noches pasadas me encontré en esta plaza con dos grupos vistiendo
ropajes carísimos, a algunos saludé y pregunté cuál era el motivo de estar
aquí. Lacónicamente me dijeron que eran egresados. Lo que me interrogo es si en
el horizonte de su vida está el agradecer y a Quién o quiénes, o si sólo
responden sumisamente a las leyes del mercado que los fagocitó con pleno
consentimiento y anuencia de sus padres o tutores. Con algunos que charlé les
preguntaba si habían participado de
Cuánto nos
tiene que preocupar y conmover esta dolorosa situación en la que se encuentra
la casi totalidad de nuestros jóvenes. Cuánto nos hemos descuidado los adultos,
esgrimiendo justificaciones de lo más arteras, ridículas y despiadadas, para
dejar en la intemperie de la vida a miles de jóvenes que no tienen la más
pálida idea de para qué existen y que ignoran supinamente que Dios, por medio
de la irresponsable ligereza de sus padres y la complicidad de padrinos y la
comunidad toda, incluidos los pastores, han recibido los preciosos dones de
Qué
hermoso y esperanzador será para nosotros si le llevamos el apunte a Dios por
medio de lo dicho por Isaías: "Cuando el Señor les haya dado el pan de la
angustia y el agua de la aflicción (que es lo que estamos padeciendo), Él mismo
que los instruye no se ocultará más, sino que verán a su Maestro con sus
propios ojos y pondrán en práctica su Palabra: ‘éste es el camino, síganlo,
aunque se hayan desviado a la derecha o a la izquierda’. Y tendrán por impuros
y repugnantes a sus ídolos recubiertos de plata y a sus estatuas enchapadas en
oro; los arrojarán como inmundicia, y dirán: ¡Fuera de aquí! Sólo así el Señor
les dará lluvia para la semilla que siembren, y el pan que produzca la tierra
será rico y sustancioso. Aquel día, el ganado pacerá en extensas praderas y
comerá forraje bien sazonado. En todo monte elevado y en toda colina, habrá
arroyos y corrientes de agua, cuando el Señor vende la herida de su pueblo y
sane las llagas de los golpes que les infligió” (cf. Is 30,21-26).
Por su
parte en el Evangelio se nos ha recordado la obra maravillosa de Jesús que
"recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas,
proclamando
Por eso,
hoy, a todos nosotros y, en especial a ustedes los jóvenes, nos reclama: "La
cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Pidan al dueño de los
sembrados que envíe trabajadores para la cosecha (Mt 9,37-38)… Vayan y
proclamen por todas partes que el Reino de los Cielos está cerca. Curen a los
enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los
demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente” (Mt
10,6-7).
En fin,
queridos hermanos, si bien el análisis de la realidad ha sido escueto y sin
muchos matices, porque el tiempo no lo permite, los invito a que miremos a
nuestra Madre del Valle y le pidamos que como Ella acojamos en nuestro corazón
Hermanos
amados, ya basta de quejas y lamentos estériles, buscando puerilmente
culpables. ¡Manos a la obra, porque Jesús, José y María están con nosotros! ¡Así sea!
¡¡¡Nuestra Madre del Valle!!! ¡¡¡Ruega por Nosotros!!!