lunes, 8 de diciembre de 2014
12:03
Se trata de Francisco Campero, quien lleva 34 años caminando
desde Tucumán hacia
la Virgende Catamarca y asegura que nunca tuvo dos experiencias iguales.
"Siempre se vive de manera diferente esta alegría de ir a
visitar a
la Madre”,
dice junto a su amigo José Juárez, y a un grupo de vecinos de Santa Rosa de
Leales y otros pueblos.
Cada año se suma alguien que va por primera vez. Ese es el
mayor entusiasmo de Francisco, lograr que más gente conozca las gracias que
concede
la Virgena quienes les demuestran amor y sacrificios.
"Alguien me dijo una vez que el que va dos veces a
la Virgen se hace esclavo de
Ella. Yo no me considero esclavo, pero sí su servidor”, expresó. Los acompañan
su hijo, Ramón, su sobrina, Natalia, Nancy Toledo, Luciana Núñez y Juan Juárez.