Savio, actualmente ocupa la presidencia del Consejo Federal
de Decanos de Ingeniería (CONFEDI) y a fines del año pasado también fue elegido
como presidente de la Asociación Iberoamericana de Instituciones de Enseñanza
de la Ingeniería (ASIBEI).
Haber sido designado para desempeñar funciones en ambas
instituciones, una de carácter nacional y la otra de rango internacional, dijo
que "es un honor y orgullo, un reconocimiento al trabajo, dedicación y empeño
de todo un equipo de trabajo, lo cual ha permitido llevar a la Facultad de
Tecnología y Ciencias Aplicadas de la Universidad Nacional de Catamarca a
importantes logros”.
"Sus avances en materia de calidad educativa, el rol de
docentes, no docentes y graduados, y el accionar de una gestión administrativa
con sustanciales progresos en el plano institucional, han sido motivo de
conclusiones altamente favorables en las evaluaciones que periódicamente
realizan organismos dependientes del Ministerio de Educación de la Nación”,
subrayó.
De igual modo, puso de relieve "la inserción de la Facultad
en la comunidad, firmando convenios y acuerdos de cooperación con entidades
gubernamentales y no gubernamentales, es decir involucrándonos, directa o
indirectamente, en las problemáticas sociales”.
El compromiso de formar profesionales idóneos
Afirmó que los logros institucionales de la unidad académica
que lo tiene como Decano es prueba del "gran interés y el trabajo que se hace
desde toda la Facultad para cumplir con el compromiso asumido de formar profesionales
idóneos para que con su desempeño responsable y creativo hagan sus aportes para
engrandecer esta Nación”.
En ese sentido, hizo notar "la importancia que la Facultad
de Tecnología y Ciencias Aplicadas haya alcanzado, las presidencias del CONFEDI
y de la ASIBEI”. Además, mencionó la acreditación de carreras que se dictan en
dicha unidad académica, proceso de evaluación realizado desde la Secretaría de
Políticas Universitarias, dependiente del Ministerio de Educación de la Nación
"cuyos resultados evaluativos confirmaron la calidad y excelencia de la
formación en ésta Facultad”.
Asimismo, destacó el premio al mejor promedio otorgado por
la Academia Nacional de Ingeniería a María Belén Leguizamón, flamante ingeniera
en Informática, y la participación de estudiantes del programa de doble
diplomatura, en el marco del convenio firmado con la Universidad de Camerino
(Italia).
"Se llegó a estas metas con el trabajo humilde,
participativo y sostenido en el tiempo, de todos quienes conformamos esta
unidad académica. Me refiero a las autoridades, docentes, no docentes,
graduados. En forma permanente desde la Facultad se está velando por la
calidad, dignidad e imagen en la sociedad de la ingeniería en general, y de la
educación en ingeniería en particular”, resaltó.
Cultura, saber y ciencia
En el plano estrictamente académico, sostuvo que "estamos
permanentemente con la mente puesta en la formación de jóvenes que, una vez
egresados, van a insertarse en una realidad social que les va a requerir
ejercer su especialidad”.
Explicó que la acción universitaria tiene el horizonte
puesto en "la formación de hombres y mujeres, profesionales e investigadores,
es decir irradiando cultura, saber y ciencia, con equilibrio entre lo
humanístico, lo científico y lo tecnológico, siendo realista en sus propuestas,
ágil y flexible en sus estructuras, innovadora en su metodología didáctica y
abierta a todos los sectores de la sociedad”.
Comentó que la oferta académica en sus diversas variantes
"ha experimentado un notable avance, incorporando importantes ajustes desde lo
conceptual y metodológico con el objeto de adaptarlo a la constante evolución
de la ciencia y la tecnología, abarcando relevantes progresos aspectos
inherentes a la organización integral de su programa general académico,
objetivos, y estructuración de contenidos con sus articulaciones horizontales y
verticales, aplicando una acertada y oportuna innovación curricular,
reformulación y actualización”.
Detalló que los planes de estudios "responden a los
lineamientos establecidos por el Ministerio de Cultura y Educación de la
Nación, por la Ley de Educación Superior 24.521/95 y a los estándares de
acreditación, procurando definir desde el diseño una currícula que se ajuste a
los profundos cambios científicos y tecnológicos que caracterizan
particularmente la dinámica actual de las carreras de grado, y contemple las
exigencias específicas que la sociedad demanda”.
Ponderó, finalmente, que los contenidos han sido diseñados
para "facilitar el enfoque interdisciplinario, propiciar la investigación en
temáticas específicas y contribuir con otras áreas del saber, y muy
especialmente promover un sistema metodológico de enseñanza-aprendizaje que
prepare al alumno para el rol protagónico de agente promotor del cambio y
transformador de las distintas realidades que se presentan como desafío para el
desarrollo de las sociedades”.