Tal situación, estaría produciendo que s en las sombras, y
movidos por oscuros intereses políticos y sectoriales, se comenzaran a realizar
reuniones para planificar las protestas respectivas, ya que algunos docentes y
alumnos dan por hecho que los trabajos no se concluirán en tiempo y forma según
lo prometido.
Sin dudas quien deberá pagar los costos será la primera
mandataria ya que el calificativo que estos sectores tienen para definirla es
el de "mentirosa”, sin contar las múltiples variables que se manejan en una
obra de esta envergadura, sin mencionar que los insurrectos exigen la presencia
del Ministro de Educación, principal responsable de este atolladero.
Sería bueno que los responsables, que permanecen ausentes en
esta ciudad de Andalgalá, tomen las precauciones del caso, ya que en ellos
recaerá la responsabilidad de evitar un conflicto mayor que perjudicará a los
alumnos y a la vida institucional del IES, y de paso hacen algo para frenar el
casi inevitable desgaste que el gobierno provincial tiene, al menos en estos
lugares, históricamente abandonados.
En realidad, la obra tiene un notable avance pero en el
insólito e inhóspito lugar en que se está construyendo, no estará en
condiciones de iniciar ahí, el próximo ciclo lectivo, a principios del mes de
abril.