Un drama repetido que se está viviendo en la provincia con
cada temporal, se convirtió este jueves en una realidad en Belén.
Desde que la lluvia comenzó a arreciar, a las 8 de la
mañana, el agua subió sin pausa, afectando a la mayoría de las viviendas de la
ciudad.
Prácticamente todas las calles de la ciudad quedaron tapadas
por el agua. Los barrios más castigados fueron Santa Rosa, Las Flores, Artaza,
El chañaral, 90 viviendas, 250 viviendas, 33 viviendas, La Puntilla, San
Antonio, El Puente y La Banda.
Ante este panorama, desde el municipio se le pidió a la
gente que "permanezca en sus casas” para no agravar la situación y minimizar
probabilidades de accidentes, y para afrontar la catástrofe se creó un comité
de crisis que encabezó el intendente José Ávila.
Recorrieron la ciudad haciendo relevamiento de las viviendas
afectadas, además el municipio movilizó
la totalidad de los vehículos y máquinas entregando materiales, plástico,
cerrando calles anegadas y realizando barricadas de tierra apara frenar el
avance del agua en las viviendas.
Los ríos El Molino y La Cañada, que no tenían crecidas desde
hace más de una década, esta vez crecieron dejando incomunicados a los barrios
cercanos. También fue afectado el sistema eléctrico, con caídas de postes de
luz que provocaron cortes, especialmente hacia el Norte del Departamento y en
Londres.
Los daños son incalculables, centenares de familias
perdieron muebles cuando el agua ingresó a sus casas. Otros sufrieron el
desmoronamiento de techos y/o paredes.
Por esto se hace urgente la necesidad de colchones, ropa de
cama, plástico, chapa y maderas para cubrir o reparar los techos.
Los ciudadanos también salieron a la calle para combatir las
inundaciones, colaborando con los vecinos más afectados, tratando de ayudarlos
a levantar todo aquello que se pudiera de los pisos de sus casas, en las que el
agua no paraba de subir, o armando defensas improvisadas que impidieran el
ingreso de agua.
Fuente: beleninfo.com.ar