A lo largo de las dos jornadas que tuvo esta capacitación
impulsada por la Dirección Provincial de Bibliotecas y Archivo, Barros Peña
abordó la poesía visual desde su dimensión conceptual, refiriéndose a la
estética, el arte y la poesía, porque "estas tres palabras carecen de una gran
definición y son mezcladas de una manera indiscriminada por la gente” afirmó.
"La poesía visual, o poesía concreta, o experimental, - de
acuerdo a como la define Barros Peña- , requiere analizar el sentido del arte, puesto que la gente no se interesa
en profundizar estos aspectos, y este es precisamente el plano en que se va a
abordar la cultura de los pueblos, todo puesto en conjetura, en duda, para ir
más allá de lo tradicional, de la poesía lineal, que se escribe como un camino
en línea recta”, explicó.
Con grandes e interesantes interrogantes, los alumnos del
taller -interpelados por el capacitador- se plantearon cómo pueblos ágrafos
como el Inca pudieron desarrollar el arte y la poesía.
Otro aspecto del análisis puso en punto crítico el sentido
de la cultura y del arte, el sentido del habla y de la palabra y
comparativamente qué pasa en este momento con nuestra cultura y qué pasó en las
culturas anteriores. De alguna manera se fue viendo "cómo todo esto se ha ido
transformando hasta hoy en una cultura visual, visible, más televisiva que
libresca. Los chicos por ejemplo, no leen desde el punto de vista literario,
leen para informarse para aprender una teoría o una cuestión técnica o
mecánica”, reseñó el artista.
"Nuestra cultura eminentemente lingüística y tradicionalista
hace una lectura alfabética, nada más, no hace un análisis de lo que está
pasando. Lo importante es que la cultura nos permita decodificar y esta
decodificación, que puede ser visual o auditiva, nos muestre qué pasa en una
ciudad, en una cultura”, sostuvo Juan Carlos Alonso Barros Peña.
El taller, del que participaron escritores, artistas
visuales y personas interesadas en explorar las posibilidades expresivas de la
poesía, permitió a los asistentes pensar la dimensión estética de la poética en
referencia a sus propios intereses expresivos, explorando así en soportes y
lenguajes diversos.
Si bien no hubo posibilidades ciertas de producir en el
marco del taller, cada participante se llevó de la capacitación inquietudes e
ideas para comenzar –o continuar- sus propias búsquedas estéticas.
Sobre el artista. Juan Carlos Alonso Barros Peña nació en
Buenos Aires, donde actualmente vive, aunque tiene una estrecha vinculación con
Catamarca. Aquí ejerció cargos en la docencia; fue director del Museo de Bellas
Artes Laureano Brizuela y director de Cultura provincial en la década del
'70. Entre su obra publicada figuran
"Nacimiento del agua", "Oscura música", "Fuego
incesante, fuego sometido", "Tierra sagrada", "Phi",
"Ion" y "Axis", "Libro Ceniza”, "Dórico”, "El Ancla”, "Four
Roses”. Su obra completa está en la Biblioteca Pública de Nueva York, Estados
Unidos, y se puede consultar en otras bibliotecas del exterior y del país.
Realizó en Catamarca varias muestras donde presentó sus trabajos de poesía visual.