La escuelita, lejos del territorio capitalino y de la
realidad por estos lados, está situada a casi 600 kilómetros de distancia de la
ciudad Capital, en plena Puna catamarqueña.
Todos los días concurren niños y niñas desde los 2 años en
adelante, quienes bajo la coordinación de Marcos Escudero, realizan actividades
de los talleres que se dictan: danzas folclóricas, títeres, expresión corporal,
cerámica, espacio de lectura, proyección de videos educativos, pintura, entre
otros.
Esta escuelita surgió gracias a la iniciativa de Marcos, que
con mucho empeño logró tener un espacio físico para que los niños y niñas puedan
aprender arte y tener su momento de esparcimiento.
De forma desinteresada, simplemente el único interés en que
los niños y niñas antofagasteños puedan tener su espacio de contención y
esparcimiento, es que el joven impulsó estas actividades para los más pequeños
y jóvenes del departamento.
"Queremos transmitirles que estamos orgullosos de poner en
práctica cada una de las lindas cosas que aprendemos, de valorar nuestras
tradiciones y cultura, y de enriquecerla a diario”, manifestó Marcos.
A su vez, comentó que "nuestra escuelita no cuenta con los
recursos necesarios para conseguir los materiales para seguir trabajando. Agradecemos
desde ya quienes deseen ayudarnos con su buena voluntad”.
Para quienes deseen colaborar con telas, pinturas, películas,
material didáctico, y todo lo que puedav servir para las actividades de los
chicos antofagasteños, pueden hacerlo a través de los teléfonos: 154034812 o
154558907.