Desde el día jueves se vivieron emotivas celebraciones
dedicadas especialmente a los niños y adolescentes, en el año diocesano que los
tiene como centro de las acciones pastorales, bajo el lema "Dejen que los niños
vengan a Mí, y no se lo impidan”. El jueves y viernes, los chicos de la
catequesis que se preparan para recibir la Primera Comunión, participaron por
primera vez del sacramento de la Reconciliación, y luego se celebró la Santa
Misa, presidida por el párroco, Pbro. Humberto Toloza, en la que se quemaron
simbólicamente los pecados que habían sido confesados. Durante la homilía, el
sacerdote recalcó el amor que Dios les tiene como verdadero que Padre que es, y
que siempre los cuida y acompaña.
En la mañana del sábado, los niños de la catequesis de toda
la parroquia, junto con sus catequistas y padres, concurrieron al templo de San
Benito para compartir una jornada de oración y honrar al Patrono de las Amas de
Casa y los Cocineros junto a sus familias. Los fieles de las comunidades
vecinas de San Pantaleón y San Juan Diego colmaron la capilla, y los niños
tomaron el lugar de honor al lado del sacerdote en el presbiterio. Con atención
meditaron sobre la vida del Santo franciscano, que tuvo la gracia divina de
realizar milagros en vida, durante el rezo del triduo.
A continuación, el P. Toloza presidió la Celebración de la
Palabra que los fieles de todas las edades pudieron compartir. Con cantos y
palmas se recibió la entrada del libro de la Palabra de Dios y el sacerdote
explicó las Escrituras, instando a los niños a seguir el ejemplo de servicio y
humildad de San Benito de Palermo. Antes de dar la bendición final, el párroco
hizo llegar a los presentes un mensaje de parte del Obispo Diocesano, Mons.
Luis Urbanc, quien los animó a conocer y seguir a Jesús en la catequesis y ser
sus discípulos misioneros en los lugares cotidianos, en su casa, la escuela y
el barrio.
Representación de la
vida de San Benito de Palermo
Al finalizar la celebración, se puso en escena una
representación de la vida del Santo Patrono, preparada por los catequistas y
padres de la comunidad anfitriona, que todos siguieron con atención y
agradecieron con un fuerte aplauso.
Las actividades culminaron el domingo con la celebración de
la Eucaristía y posterior procesión por las calles del barrio. La misa contó
con la presencia de las banderas de ceremonias de la Escuela Municipal N° 3 del
barrio Eva Perón, cuyos abanderados acudieron acompañados por su director. A
pesar de la lluvia, los devotos se hicieron presentes y celebraron su fe. Como
es tradición, la imagen del Santo del Pan y de la Olla es llevada en andas por
las amas de casa, quienes cargan a su Patrono. Al finalizar el recorrido, el
Pbro. Toloza bendijo los tradicionales panes de San Benito, que fueron
repartidos entre los presentes.