Efectivamente, en las escuelas pudo notarse la presencia de
muchos docentes y casi la totalidad de los alumnos de todos los niveles, en la
Municipalidad, si bien es cierto que desde la superioridad se instó a parar,
muchos obreros concurrieron a sus trabajos y, incluso para la recolección de
residuos, el municipio no se detuvo, al igual que el comercio, los bares y las
demás actividades.
El comentario coincidente de la gente fue que no aceptan
adherir a una pulseada de fuerzas entre dirigentes nacionales que no tienen
nada que ver con Andalgalá y que, salga como salga esta movida nacional, este
pueblo seguirá marginado de las grandes decisiones, por lo que "no vale la
pena hacer paro, con los consecuentes riesgos de que descuenten el día".
En cuanto a lo político partidario local, la gran mayoría de
los peronistas se lamentaron del triste papel de Luis Barrionuevo.
En horas de la noche, la ciudad de Andalgalá se mostraba
como cualquier día laborable y con el movimiento urbano normal.