Los juegos estuvieron coordinados por Guillermo Bordón y
Mercedes Barrionuevo, quienes entre los muchos atractivos que competían por la
atención de los visitantes, lograron cautivar a grandes y chicos con juegos y
danzas propias de la región.
Ataviados de ponchos, los animadores catamarqueños ayudaron
a los mayores a recordar los juegos de su infancia. La payana se convirtió en
un gran atractivo para los grandes que mostraban sus habilidades a sus hijos.
Curiosos, los chicos preguntaban cómo era eso de jugar con piedritas y se
divertían intentando agarrarlas antes de que tocaran el piso. Ninguno, hasta ese
momento, había escuchado hablar de ese juego que entretuvo a generaciones de
niños norteños.
El pala-pala, danza típica norteña, también fue otra de las
actividades que propusieron los talleristas y que animó a bailar y cantar a
quienes paseaban por Tecnópolis.
La experiencia, destacaron Bordón y Barrionuevo, fue
enriquecedora por la predisposición de los visitantes a jugar y por cómo generó
una catarata de recuerdos entre los adultos, que terminaron convirtiéndose en
los mejores multiplicadores de la propuesta, enseñando y animando a sus niños a
jugar como lo hacían en su infancia.
La participación de Catamarca en el marco del Encuentro
Federal de la Palabra se realiza en bloque regional, junto a las provincias de
La Rioja, Salta, Jujuy, Santiago del Estero y Tucumán.