La celebración comenzó a las 21.00 en el atrio del Santuario
Mariano con la ceremonia de bendición de los ramos de olivos y la lectura del
Evangelio de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, una semana antes de su
Pasión. Luego todos los presentes ingresaron cantando con los ramos en alto:
"¡Bendito el que viene en Nombre del Señor!”, acompañando el ingreso del
celebrante que representa a Cristo.
Durante la Santa Misa, concelebrada por el Pbro. Lucas
Segura, Capellán del Santuario y Catedral Basílica, en el momento del
Evangelio, se leyó el relato de la Pasión de Jesucristo. Desde la entrega de
parte de Judas Iscariote, su juicio y hasta la muerte en la Cruz.
La liturgia del Domingo de Ramos anticipa el triunfo de la
resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar
conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el
Señor.