Los viajes al centro de la selva argentina le valieron de
inspiración al célebre cuentista Horacio Quiroga para escribir su exitosa
antología Cuentos de la Selva, una obra que, de forma realista, muestra la
variedad de animales que puebla el impenetrable bosque misionero y chaqueño.
Desde las medias de los flamencos, hechas de serpientes de coral, hasta la
historia de dos cachorros de coatíes, según su narración.
Esa pasión y amor por retratar y cuidar la diversidad
animal, hoy en día puede verse reflejada en Verónica Quiroga, una bióloga e investigadora
del CONICET y del CeIBA que hace varios años colabora con su trabajo en un
proyecto que, de concretarse, podría salvaguardar la flora y la fauna de toda
la región norte del Chaco. ¿El objetivo? crear un parque nacional en la
estancia La Fidelidad, un área de biodiversidad exquisita por la abundancia de
animales (tanto reptiles, como mamíferos y aves) y por la riqueza de su
vegetación.
En diálogo con la Agencia CTyS, la investigadora cuenta la
importancia del Proyecto de Ley, que se presentará hoy a las 12hs en el Senado
de la Nación. "Hoy al mediodía los senadores Eduardo Aguilar y María Inés
Pilatti Vergara presentarán el Proyecto por el cual se acepta la cesión de
jurisdicción por la Provincia de Chacho al Estado Nacional con la idea de crear
el Parque Nacional Impenetrable".
La idea de tomar posición sobre el predio surge a partir de
un grupo de ONGs que buscan conservar la vida de los animales que se hayan
dentro de La Fidelidad, porque allí descubrieron grupos de animales que están
en peligro de extinción, pero en perfecto estado de conservación.
La primera parte de la investigación consistió en colocar
cámaras trampa en los arboles. "Son unos dispositivos sensibles al calor y al
movimiento que, ante la presencia de un animal, dispara una fotografía o un
video”, expresa la bióloga. Y continua: "La segunda parte, lo que estamos
haciendo ahora, es buscar donantes que apuesten por este proyecto, a demás de
trabajar con los pobladores haciendo difusión del trabajo para que sepan la
gran importancia que tendrá como puente para el ecoturismo”.
La geografía de la estancia La fidelidad se encuentra en el
centro de una zona del Chaco conocida como El Impenetrable. La estancia es una
finca de 250.000 hectáreas, separada por el rio Bermejo y el Bermejito, por lo
que también comparte sus causes con la provincia de Formosa. "Si uno viaja por
el río Bermejo, entre medio de ambas provincias, ya puede apreciar la hermosura
de la biodiversidad, animales y vegetación, que no se observan en todo el
Chacho y el resto de la Argentina”, expresa Quiroga.
El predio siempre fue foco de interés de muchas
organizaciones como Greenpeace, la Fundación Banco de Bosques, la Fundación
Vida Silvestre Argentina, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales y la
Administración de Parques Nacionales, por ser un área muy grande, sin
pobladores dentro (o sea, sin el paso del hombre), con una carga ganadera baja
y de escasa cacería.
Biodiversidad al descubierto
La abundancia de especies que se hallan en la estancia se
debe a que La Fidelidad está situada entre el Chaco seco y el Chaco húmedo, por
lo que se encuentran ejemplares de ambos ecosistemas. "Esto permite que
especies como el aguará guazú, coatíes, carpinchos o el hurón mayor (Eira
barbara) puedan observarse, porque son especies relacionadas con el Chaco
húmedo que en el resto de El Impenetrable no están o son raros”, informa la
experta.
La ubicación de la estancia hace que esa biodiversidad sea
extraordinaria, no solo en mamíferos y en vegetación, sino también en aves y
reptiles. "Otra particularidad
importante es que está ubicada entre dos ríos que generan un interfluvio. Esto
hace que haya toda una serie de ambientes, de bañados, lagunas, de madrejones
asociados a los ríos que permite que convivan otras especies”, señala la
investigadora.
Hasta el momento, el trabajo de las cámaras trampa y los
últimos relevamientos han registrado tropas de más de 200 pecaríes de labio
blanco (una de las presas preferidas del yaguareté), y pecaríes de collar (con
manadas de 20 a 30 individuos). También se han hecho observaciones de pumas,
tapires, corzuelas y yaguaretés (al menos 2 individuos). Otra especie también
vista es el tatú carreta (armadillo gigante), aves como el águila coronaria y
flamencos. De esta forma, ya son más de 215 las especies de aves encontradas,
además de distintas especies de plantas como quebrachales, palo-santales y
algarrobales, entre otros.
"Animales como el aguara guazú, el yaguareté, el tapir, el
ocelote, el oso hormiguero gigante y el tatú carreta, son especies que están en
peligro de extinción o son vulnerables, y en la estancia, aparentemente, las
poblaciones están en un perfecto estado de conservación, a diferencia de otras
zonas de Chaco y Argentina”, informa Quiroga.
Algunas especies llamadas "endémicas”, propias de la región
chaqueña, son las que más incitan a la creación del parque nacional La
Fidelidad, ya que son especies que no se encuentran en ninguna parte del mundo,
como el pecarí quimilero, el cabasú chaqueño (una especie de armadillo), el
conejo de los palos y el pichiciego chaqueño. "La idea del proyecto es
asegurarnos que esas especies tengan un área núcleo, para desarrollarse al
máximo, y puedan convivir con otras especies, para que de ahí puedan
dispersarse hacia otros lugares del Chaco”, concluye la bióloga.
Implicancias políticas
En un principio, la estancia pertenecía a dos hermanos de
origen italiano que, tras su muerte, la finca quedó sin propietarios, pero con
varios herederos. En el 2011 el gobierno de Chaco expropió las tierras mediante
una ley y la declaró "reserva de recurso” impidiendo, de esta manera, la
intromisión de vecinos al predio, el desmonte y el uso ganadero. Además, se
creó un fideicomiso para recaudar fondos para su pronta creación.
"Un decreto del gobierno de Chaco en el 2013 declaró a la
estancia como zona I (o roja), dentro de la ley de bosques, lo cual le agrega
más restricciones al uso del bosque, es decir, dentro de la parte chaqueña se
prohíbe la intromisión de vecinos para la explotación comercial”, expresa
Emiliano Ezcurra, director de Banco de Bosques. "También -agrega- salió otra
ley provincial a fines del año pasado para respaldar el decreto de zona I, y
una ley de cesión de jurisdicción de la provincia a favor de la Administración
de Parques Nacionales (APN)”.
En el fideicomiso puede aportar dinero cualquier persona, es
decir, desde pymes y grandes empresas, hasta personas altruistas o filántropos.
"El Banco de Bosques se encarga de custodiar el dinero de los donantes, que
muchos de ellos son organizaciones no gubernamentales, asociaciones sin fines de
lucro, también gente de clase media y
alta, además de extranjeros”, informa Ezcurra.
"Lo que estaría faltando es que el Congreso de la Nación
apruebe la ley para crear el parque nacional y que se pague el monto
determinado a los herederos de la finca”, agrega al comentar el último paso
necesario para "salvaguardar a muchas especies de animales, la mayoría, únicas
de la región chaqueña”.
Fuente: Agencia CTyS