Parecía una tarde más de verano mientras que cada familia en
Siján llevaba adelante sus tareas cotidianas. Aun así, algunos vecinos,
comenzaron a notar los presagios de una situación rara. "La tarde del 23 de
enero se tornó rara, y como decimos los pueblerinos pensamos que podía ocurrir
algo malo porque se sentía un aire caliente que no era común para esa hora”,
comenzó relatando José Chayle con la mirada perdida hacia lo lejos. De
profesión carpintero, José vivía en una humilde vivienda a 200 metros de su
casa paterna, habitada por su madre y un hermano que se dedicaba al cultivo de
vid.
El cielo presagiaba tormenta mientras los relámpagos
iluminaban fugazmente. Se había cortado la luz y la familia de José no
dimensionaba que la creciente ya había llegado al pueblo. "Le había pedido a mi
hijo que vaya al negocio a buscar algo fresco para tomar, mientras me quedé con
mi mamá. Cuando regresan me contaron que vieron que la creciente con mucho
barro había llegado a la escuela” recordó el vecino al tiempo que señalaba
según sus recuerdos donde había quedado sepultado su camión, su taller de
carpintería y su casa, que hoy forma parte de un paisaje desolador
enterrada bajo un pedazo de montaña
maciza de peñones, piedras y tierra endurecida.
"Te cuento como fue todo”, inicio su relato José tras
señalar que para entonces un rio el barro como de 70 u 80 cm corría lento por
la calle, "pero corría menos que al paso del hombre y al tocarlo se lo sentía
frio. Entonces llegó un vecino alertando a los gritos que salgamos de la casa
que viene rompiendo todo. Hasta ese momento no escuchamos nada, pero cuando nos
quedamos en silencio y prestamos atención se escucho el ruido”, dijo para
adelantar la catástrofe que vivirían.
"Alcanzamos a sacamos a mi mamá y al perro, cuando salimos
no llegamos a recorrer 100 metros y el barro ya había tapado todo. Regresamos
al otro día, era todo triste”, relató José tras repetir su agradecimiento a la
solidaridad del argentino, "no solo de Saujil y Sijan sino que el pueblo
argentino se portó muy bien”, recordó el vecino.
José, su madre y su hermano viven por estos días en la casa
de un familiar hasta que reciban su vivienda en el nuevo barrio que se ejecuta
a escasos 200 metros de la plaza principal. Es que desde el pasado 25 de marzo,
una empresa local comenzó a llevar adelante la construcción de las viviendas,
donde algunos vecinos que serán beneficiarios también trabajan en la
construcción de las mismas. Las viviendas responden a tres prototipos: de 2, 3
y 4 dormitorios, según la cantidad de miembros que tenga la familia. Su
principal característica es que presentan es su condición de evolutiva, ya que
aceptan el crecimiento en su construcción. Sobre el terreno adquirido
especialmente por el Gobierno que conduce Lucía Corpacci un equipo de
trabajadores construyen las casas con fundaciones de cimientos corridos y bases
aisladas de hormigón armado, estructura de hormigón armado sismo resistente
según CIRSOC 103, maposterías de ladrillo hueco, techos planos e inclinados de
hormigón armado, cubierta de teja francesa, pisos y revestimientos cerámicos
donde también se utilizará carpintería de chapa 18.
Hasta estos días el trabajo continuo en el barrio demuestra
el replanteo y excavación de las últimas viviendas; 9 casas con cimientos y en
ejecución 5 casas con encadenados; 4 casas con contrapisos mientras que una de
ellas la mampostería ya alcanzó la altura para techar. En el terreno también se
incorporó el acopio de material para la obra consistente en ladrillos, piedra
bola seleccionada para cimientos, ripio, arena, bolsas de cemento y barras de
hierro de diferentes diámetros, entre otros.
"Seguir adelante”
José perdió todas sus maquinarias y herramientas con las que
se ganaba la vida tras el alud, y aún así "en este momento lo único que tengo
mío es las ganas de seguir adelante, el espíritu es lo único que me quedó
intacto, porque me llevó todo lo material, no tengo ni un destornillador que
sea mío, pero vamos a luchar para salir adelante”, dijo con voz firme el vecino
tras asegurar que "a Siján lo adoro y me voy a quedar”, afirmó el vecino que
con la esperanza brillosa en los ojos deseó volver a trabajar en su profesión,
"ojalá que algún día pueda volver a trabajar porque todo lo que sé de mi
profesión quedó intacto, no me lo llevó el alud, las máquinas que tenia son muy
caras y es un dolor que llevo adentro pero hay que superarlo”, dijo Chayle.
Esperando la construcción de la vivienda, José reveló que
"fue un alivio conocer la noticia que nos habían dado una vivienda porque
perdimos todo, aunque hubiese preferido que el alud me lleve 10 casas pero no
la carpintería, amo las herramientas, para mi es más importante el formol para
la madera que el celular”, dijo notablemente emocionado tras expresar con voz
entrecortada que "no podría explicar con palabras exactas si al recibir una casa
nueva siento alegría o tristeza. En tu casa tienes tu historia, has sido
independiente toda la vida y que de pronto vas a un barrio, y es una casa que
la hizo otra persona. Nosotros nos criamos trabajando desde chicos y si
sonreímos fue por nuestros propios medios, y no porque te hagan sonreír otros.
Estoy muy agradecido del gobierno de Lucia Corpacci por la casa porque es tu
espacio, pero no me siento orgulloso por eso”, dijo seguro el vecino.
Finalmente, y con profunda sabiduría José reflexionó diciendo
que "es el destino, pienso lo que pasó no es un castigo sino una advertencia
para mostrarle al mundo que se puede levantar y ser bueno. Pienso que esto es
una lección que nos dio Dios para que aprendamos que todo lo material no es lo
que vale sino lo que llevas adentro. Cuando te toca una cosa de estas empiezas
a ver las cosas lindas que tiene la vida. Perdí familia, mi taller, pero no
perdí la esperanza”, dijo José Chayle tras excusarse diciendo que "me es
difícil expresarme, somos gente de trabajo y la vamos a seguir luchando”,
finalizó.
Tras el alud, la gestión Corpacci dispuso también la
asistencia a 30 familias con soluciones habitacionales que mejoren sus
viviendas y su calidad de vida, por lo que en Siján también se construirán 14
módulos compuestos por habitación- Baño y Cocina, 9 módulos compuestos de 1
habitación y baño, 1 cocina, 1 modulo compuesto por baño y cocina, 4 módulos
compuestos por habitación y cocina y un módulo para discapacitado compuesto por
habitación y baño.