La Eucaristía fue presidida por el Pbro. Julio Murúa,
párroco de la jurisdicción, y concelebrada por el Pbro. Oscar Tapia,
responsable de las Pastorales Bíblica y Universitaria, y del Centro Educativo
Cultural Nuestra Señora del Valle.
En la oportunidad también se realizaron homenajes cívicos,
que contaron con la presencia de autoridades provinciales y municipales,
encabezadas por la gobernadora de Catamarca, Dra. Lucía Corpacci, y el vicegobernador,
Dr. Dalmacio Mera, y el Señor Intendente de Fray Mamerto Esquiú, Dn. Humberto
Valdez; un marco especial brindaron los abanderados de la Escuela de Cadetes de
la Policía de la Provincia y de las escuelas del departamento chacarero con sus
respectivos directivos.
Durante su homilía, el Pbro. Oscar Tapia, enmarcó la ocasión
que los congregaba: "Este domingo de Pascua, en que celebramos la imagen del
Buen Pastor, por providencia de Dios también nos sorprende celebrando un
momento patrio muy importante, la fiesta de nuestro Himno, y para nosotros, los
catamarqueños, el recuerdo, la memoria de nuestro ejemplar hombre Fray Mamerto
Esquiú. Por eso es hermoso estar aquí, en Piedra Blanca, el pueblo con todas
las autoridades, todos rezando, y quizás el Señor quiera que esto sea lo
central: rezar. Pidiendo por la pronta beatificación y canonización del Padre
Esquiú”.
Refiriéndose a la figura del Pastor, que es Cristo, modelo
de autoridad, dijo que "es la imagen del líder, del jefe, del conductor, es el
que conoce a su pueblo, el que se ocupa y busca al perdido y tiene un trato
personal con las personas”.
Con respecto al Siervo de Dios Fray Mamerto Esquiú, expresó:
"El Señor en su providencia nos ha regalado a los catamarqueños un gran pastor.
Un pastor del siglo XIX, un hombre que en una corta vida ha hecho tanto. Era un
hombre íntegro, conocía de filosofía, dominaba el latín, entendía y hablaba
italiano y francés sin salir de Catamarca. Tenía una educación exquisita, tenía
un sentido crítico de su tiempo. Este es nuestro pastor”.
Al hacer hincapié en el episcopado de Esquiú, el P. Tapia
destacó que "en la figura polifacética podríamos decir tantas cosas, el orador,
el hombre de Dios, el fraile, el cura, el periodista, el profesor, el teólogo,
pero nos quedemos con la del pastor. Después de negarse al episcopado, por su
humildad acepta y éste fue corto, desde 1881 hasta 1883, pero en él dejó su
vida”. Asimismo, citó una de las primeras cartas que envió como Obispo, en la
que el Padre Esquiú dice: "Me alegro que Iglesia y Estado, cada uno en su
función y sus tareas, podamos trabajar por el bien del ser humano”.
Esquiú sigue siendo un faro para nuestro pueblo
Para finalizar su prédica, el sacerdote expresó: "Es una
gracia de Dios venir a celebrar el Buen Pastor y honrar a este hombre que nos
ha dado Catamarca, que sigue siendo un faro, un guía. Lo tenemos que conocer,
en el XIX no hubo franciscano más grande en el país que el Padre Esquiú”. Y
proponiendo acciones para la pronta elevación a los altares animó a "hacer una
jornada de oración, que el 11 sea una jornada íntegra de todo el día, con
Eucaristía, con adoración al Santísimo, pedirle al Señor que nos deje honrarlo
en los altares. Si se lo pedimos nos lo va a conceder, tenemos que pedir más”.
También exhortó a todos, a que "tenemos que conocerlo, no se
ama lo que no se conoce, y los catamarqueños ahora lo ignoramos. Sigue siendo
pobre nuestro recuerdo, nuestro homenaje, nuestro conocimiento”; y propuso que
se tengan libros de texto en las escuelas secundarias sobre la historia del
Orador de la Constitución.
Luego de la Liturgia de la Palabra, en el momento de
presentar las ofrendas al Señor, las autoridades presentes acercaron los dones
al altar junto con las oraciones de todo el pueblo por un pronto milagro del
Padre Esquiú.
Al finalizar la Eucaristía, se desarrolló en el mismo templo
parroquial el acto protocolar de homenaje a Fray Mamerto Esquiú en la tierra
que lo vio nacer, que contó con las palabras de la Sra. Gobernadora y del Vice
Gobernador, quienes destacaron su reciente viaje a Roma y su encuentro con su
Santidad el Papa Francisco para presentar los pedidos de los catamarqueños por
la pronta beatificación del Siervo de Dios Fray Mamerto de la Ascensión Esquiú.
También se compartió el mensaje del Secretario personal del
Papa, Mons. Guillermo Karcher, enviado como salutación por el aniversario del
natalicio del fraile catamarqueño.