La ceremonia religiosa fue precedida por el Presbítero Carlos Robledo y el sacerdote Eduardo Navarro. En el lugar estuvieron presentes el Presidente del Concejo Deliberante a cargo del ejecutivo municipal, Carlos Alejandro Mamani.
El Párroco Carlos Robledo, en su homilía, hizo hincapié en la familia, la contención, educación y dialogo con los hijos, para reivindicar los valores del hogar.
Luego de culminada la ceremonia religiosa, se realizó la solemne procesión en alrededores de la plaza, acompañada con la Banda de Música Municipal, para luego realizar distintos homenajes por parte del Ballet "Juntando Sueños” y niños del nivel primario.
La Virgen de Fátima, también llamada Nuestra Señora del Rosario de Fátima, o Nossa Senhora de Fátima en portugués, es una advocación mariana del catolicismo que se venera en Fátima (localidad que debe su nombre a la antigua ocupación de los árabes en ese territorio), población que pertenece al distrito de Santarém, región Centro y subregión de Médio Tejo, Portugal, por aquellos que creen que la Bienaventurada Virgen María se apareció a tres niños pastores en Fátima.
La Virgen de Fátima, se ha convertido en un icono religioso no solo en Portugal, país en donde apareció, sino también en varios sitios de España, como por ejemplo en Gran Canarias, en Bajaos, en Córdoba, en Cádiz y en Venezuela, tierra mariana donde dicha Virgen posee gran adhesión y es celebrado su día con una muestra especial de reconocimiento. Nuestra Señora de Fátima virgen, afamada y venerada por todos, posee un santuario en donde anualmente se realiza una procesión en su honor, lugar en donde realizan la peregrinación, por los romeros provenientes de las cercanías de Portugal.
En Fiambalá, es la patrona de toda la parroquia que está compuesta por todo el amplio distrito Fiambalense. Centenares de personas llegan en agradecimiento, pidiendo algún milagro o por devoción a la madre de Jesús en la advocación del Fátima.
MÁS DE LA VIRGEN DE FÁTIMA
Sus apariciones fueron históricas. Los hechos sucedieron entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917. Lucía dos Santos, de diez años, y sus primos, Jacinta y Francisco Marto, de seis y nueve años respectivamente, relataron que sintieron como el reflejo de luz que se aproximaba y vieron a una Señora vestida de blanco surgir de una pequeña encina. Los niños aseguraron que se trataba de la Virgen María, la cual les pidió que regresaran al mismo sitio el 13 de cada mes durante seis meses.
En posteriores retornos los niños fueron seguidos por miles de personas que se concentraban en el lugar para ser testigos de las apariciones. Con anterioridad a las apariciones marianas se había aparecido un ángel durante la primavera de 1916 en la cueva Loca do Cabeço. Francisco no escuchaba ni hablaba con la Señora; solo la veía.
DEVOCIÓN A FÁTIMA
En memoria de su primera aparición en las colinas en Cova de Iria, los marianos celebran actividades culturales, deportivas, musical y católicas religiosas. El actual santuario, cuyo nombre completo es Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, recibe anualmente más 4 millones de peregrinos y en sus inmediaciones se han establecido más de 50 casas de religiosas femeninas y unas 15 congregaciones masculinas que incluyen un seminario.
La inmensa mayoría de marianos, realizan su peregrinación en
autobús, otros en avión y una cifra estimada entre 30.000 y 40.000 peregrinos
realizan el camino a pie. El Abaucán Digital.