A ello se debe agregar que en muchas casas también han
colapsado los pozos negros, con todo lo que ello implica, con las consecuentes
quejas al municipio porque realmente no se ha preocupado, al menos en contratar
un vehículo en otro lado para evitar la contaminación, pero sobre todo, el
enojo de la gente que no encuentra respuestas por un servicio básico que debe
prestar el Municipio.
El ambiente aéreo de esta ciudad, la tierra y la hierba de
la campiña están muy contaminados, al decir de los expertos, debido al
permanente derrame de líquidos cloacales por el nulo o mal funcionamiento de
los piletones de tratamiento de los mismos, lo que desde la ruta 46 puede
visualizarse claramente con la presencia de un enorme yuyal que ha crecido a su
alrededor. En algún momento, la prensa ocal publicó la especie de que hubo
muchos vacunos muertos por haber bebido esa agua.
Ante este oloroso y fétido contexto, desde la Municipalidad
de Páez nadase dice y las cosas siguen
como entonces, salvo que en la mañana de ayer se insinuó tímidamente que ya
estaría en funcionamiento un camión atmosférico, aunque de la red cloacal nadie
se anima a decir nada, ni mucho menos, miden las consecuencias sanitarias por
la creciente contaminación ambiental, ni siquiera los caminantes de los sábados
que hacen de la "contaminación” el eje de sus discurso.