En este marco, un grupo de beneficiarias, con la supervisión
de docentes de la Misión Monotécnica Nº 1 de Fray Mamerto Esquiú, llevan
adelante tareas de mejoramiento en la vivienda de una mujer de bajos recursos,
en la localidad de La Falda, consistentes en la construcción de una habitación
y reparaciones del sistema eléctrico, que estaba en condición muy precaria.
"Se trata de una acción que complementa el aprendizaje en
oficios, porque a la par que se capacitan para realizar trabajos por los que
recibirán un ingreso, colaboran con personas que necesitan ayuda en sus
hogares”, señaló la directora de Planificación Estratégica, Mary Aparicio,
quien coordina la propuesta.
La funcionaria detalló que del total de beneficiarias
–alrededor de mil en Catamarca-, un grupo se dedica a la terminación de sus
estudios primarios y secundarios; mientras que otro, como en este caso, aprende
oficios que después podrán aplicar mediante cooperativas en el mejoramiento de
sus barrios. En su implementación, "Ellas Hacen” dio prioridad a aquellas
mujeres que atraviesan una situación de mayor vulnerabilidad, como las víctimas
de violencia de género.
La iniciativa
El "Ellas Hacen” es una modalidad del programa Ingreso Social
con Trabajo "Argentina Trabaja” que se ejecuta en todo el país. A nivel
nacional beneficia a unas 100.000 mujeres, que pueden capacitarse, y terminar
sus estudios primarios y/o secundarios. También, las cooperativistas participan
de distintas capacitaciones: oficios asociados a la construcción, formación
integral sobre derechos, cooperativismo y economía social, perspectiva de
género y ciudadanía urbana, entre otros.
Gradualmente, las beneficiarias aprenden oficios de mayor
complejidad, hasta ser capaces de realizar instalaciones internas de agua
potable en hogares, colocación de tanques de agua, conexiones a redes y
mejoramiento del núcleo húmedo; ejecución de veredas, pintura y
reacondicionamiento de lugares públicos; saneamiento, clasificación de basura y
recuperación de espacios verdes.
El impacto del programa es triplemente positivo, ya que crea
nuevos puestos de trabajo genuino, promueve el desarrollo de las personas y sus
familias y mejora la calidad de vida en los barrios, creando inclusión urbana.