Efectivamente, a media voz, se comunicó que el acto central
de la celebración patria se realizaría en la escuela de El Potrero, circunscribiendo
el evento a esa pequeña comunidad, que no es el punto por el que la gente
criticó duramente al secretario de Cultura de la Municipalidad, ya que es la primera
vez, en toda su historia institucional, que una fecha de esta magnitud, pasa
desapercibida en la ciudad.
La Plaza se mostraba sucia, llena de basura por todos lados,
oscura y muerta, y sin una sola señal de que el municipio adhería a la
celebración patria.
Seguramente se trató de un desafortunado descuido del
funcionario, pero que el pueblo no dejó pasar por alto y cuyos costos deberá
pagar el mismísimo intendente Alejandro Páez, por no instruir conveniente y oportunamente
a sus colaboradores.