Rocío participó de la clínica y la audición realizada por
los responsables del Programa Danza por la Inclusión el día miércoles 28 de
mayo en el Cine Teatro Catamarca. Entre una veintena de bailarines de
Andalgalá, Belén y la capital provincial de entre 16 y 33 años, la adolescente
resultó elegida por el jurado, quien valoró su físico, sus posturas y sus
condiciones que, junto a su corta edad, le auguran un gran futuro en la danza.
"Estoy muy contenta porque la danza es lo que más me gusta”,
contó Rocío, quien desde los 4 años forma parte del Seminario de Danza Clásica
que dictan las maestras Silvia Chalup y Silvana Carsillo, del cuerpo de
talleristas de la Dirección de Acción Cultural.
"Mi mamá trabajaba en un negocio de cerca del teatro y yo me
acuerdo que de chica veía a las nenas pasar preparadas para la clase de danza.
Me inscribieron, comencé a venir y me gustó tanto que nunca dejé. A veces
terminaba mi turno y me quedaba a ver las otras clases porque me encanta”,
cuenta Rocío, quien cursa el 5° año del secundario en la escuela Clara J.
Armstrong.
Con esta selección, Rocío –quien ensaya de lunes a viernes
al menos tres horas por día- sabe que tendrá que trabajar duro para pasar la
audición nacional, programada para agosto o septiembre en Buenos Aires.
Sabe que se encontrará, en Buenos Aires, con bailarines de
todas las provincias del país que, como ella, también aman la danza y sueñan
con poder dedicarse a esto. En esa oportunidad, le tocará presentar ante el
jurado una variación solista y un pas de deux.
Mientras se prepara con la expectativa puesta en ser parte
del ballet federal, sigue asistiendo cada día a sus clases de danza en el
teatro procurando seguir disfrutando, como lo hizo siempre, de bailar.