Efectivamente, esa suspensión ha generado no pocos
inconvenientes a las muchas personas que deben viajar a Las Estancias por sus
diversas razones, ya que no les queda otra que alquilar un taxi, con lo oneroso
que ello resulta.
En realidad, la ruta está en permanente mal estado, el
servicio es malísimo, según lo relatan los habituales usuarios, las unidades
son viejas y destartaladas, y los precios son altísimos, considerando la mala
calidad del servicio, de tal manera que las eternas ocho o nueve horas que dura
el viaje, se vuelven insoportables.
Sería bueno que la Dirección de Transporte de la provincia
tome cartas en el asunto y adjudique esa importante línea a otros empresarios
con capacidad para invertir y absorber
costos operativos, ya que los cientos de usuarios se lo agradecerán.