La jornada comenzó a las 8.30 con las acreditaciones.
Adolescentes vestidos de payasos les daban la bienvenida a quienes llegaban de
las distintas parroquias del Este de la diócesis para participar del encuentro.
Mientras compartían el desayuno, los anfitriones animaban con el canto y las
dinámicas preparadas para la ocasión.
Pasadas las 9.40 se rezó Laudes y a las 10.30 comenzó la
formación. Durante la mañana se trabajó sobre las etapas del niño y el
adolescente, y se iluminó sobre cómo debe darse la "praxis cristiana"
tanto en el niño como en el adolescente.
Se exhortó a los padres y a la sociedad, a partir de la
Carta Pastoral del Obispo, "a cuidar de los más débiles y frágiles de la
sociedad... que los grandes sean el ejemplo a seguir, pero el buen ejemplo, no
el mal ejemplo". Se abordó temáticas delicadas como la violencia en las
escuelas y en la familia. Se pidió que los padres se preocupen de lo que sus
hijos consumen a través de Internet y otros medios de comunicación. Los temas
estuvieron iluminados por el Pbro.
Marcelo Amaya, Párroco de la Inmaculada Concepción (departamento El Alto) y
Pbro. Eugenio Pachado, Vicario Parroquial de San Roque (Recreo, departamento La
Paz).
El Padre Pachado expresó que "a nosotros, los
sacerdotes, y a quienes acompañan a niños y adolescentes, tanto en los colegios
confesionales o no, en la catequesis y en otros ámbitos, como en la familia,
nos debe ocupar sobremanera andar con los niños y adolescentes, y mientras
andamos con ellos debemos enamorarlos de Cristo. Que los niños y adolescentes
de hoy se enamoren de Dios debe ser nuestra tarea".
Después del almuerzo, se puso en escena la obra "Todo
en Mí", interpretada por los adolescentes que integran el grupo
"Misioneros de la fe".
Luego se continuó con la formación, abordando el tema
"Creo en la Iglesia", que fue iluminado por el Pbro. Carlos Figueroa
Arteaga, Párroco de Nuestra Señora del Valle, con sede en la localidad de
Icaño. En la oportunidad expresó que "la Iglesia es la Madre de todos
nosotros, nos cuida, nos ama y nos anima a vivir bien... Todos nosotros somos miembros del Cuerpo de
Cristo, y Cristo es el Guía, la Cabeza, el Pastor, el Maestro, a Él debemos
seguir, somos su Cuerpo, su Iglesia".
Antes de celebrar la Eucaristía hubo plenarios sobre lo
trabajado en los distintos grupos.
El encuentro culminó pasadas las 17.30, con la Santa Misa,
presidida por el Decano, Pbro. Humberto Carrizo, y concelebrada por todos los
sacerdotes que llevan adelante la tarea pastoral en el Este de nuestra
catamarqueña.
Durante el desarrollo de la convocatoria se destacó el
protagonismo de los adolescentes, quienes estuvieron a cargo de los cantos y
dinámicas, del servicio y la recepción, y de la liturgia. Los mayores se
sintieron contentos al ver a tantos adolescentes integrados activamente en la
Iglesia.
En Recreo, se conformó un grupo de más de 50 adolescentes y
jóvenes, que trabajan con mucho entusiasmo y animan a otros a hacer lo
mismo.