martes, 15 de julio de 2014
09:39
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Vienen desde los cerros y de pueblos alejados y humildes a mostrar y vender sus creaciones que son piezas autenticas y originales en una provincia cada vez mas homogeneizada por productos masivos que se venden en todo el mundo, el Poncho no es la excepción cada vez mas parecida a una feria americana.
Los pocos artesanos, en su mayoría mujeres y ancianos, que quedan en nuestra provincia y que participan en la presente edición de la Fiesta Nacional del Poncho fueron alojados en el Hospedaje del Peregrino donde cada noche deben pagar 5 pesos por cada colcha o sábana que deseen utilizar pues las habitaciones cuentan solo con camas con desgastados colchones y almohadas. Si quieren desayunar y almorzar también deben pagar aparte.
Entre los artesanos hay personas enfermas y otras con niños que deben gastar sus pocos ahorros en pagar las colchas si quieren protegerse del frío y para colmo hasta ahora las ventas en el predio ferial fueron nulas porque la gente en su mayoría catamarqueños pasean pero no compran artesanías.
Desde la organización del Poncho se dispuso un colectivo para trasladarlos desde el Peregrino hasta el Predio pero también los artesanos tienen que pagar el pasaje a 5 pesos es decir 1,50 mas caro que el boleto que cobran las empresas de transporte urbano que realizan ese servicio. Muchos de ellos se trasladan en los colectivos de líneas mas barato y con horarios flexibles.
Pero las penurias de los que deberían ser los verdaderos protagonistas del Poncho no terminan allí. En las carpas no disponen del servicio de limpieza y cuando lo solicitaron al personal que limpia otros sectores recibieron como respuesta una escoba para que ellos mismos hagan ese trabajo. "Cuando nos invitan a ferias artesanales que hacen las municipalidades y en otras provincias como Salta nos tratan como corresponde y mejor aún. Ya no queremos volver al Poncho”, dijo un artesano casi resignado.
Ahora bien se podrá decir que los artesanos son demasiados pretenciosos pero lo cierto es que los organizadores recibieron para llevar adelante la Fiesta Nacional del Poncho varios millones de pesos tanto del Gobierno Provincial como Nacional a través del Concejo Federal de Inversiones (CFI). Ellos son los que mas representan la identidad catamarqueña, son los últimos transmisores de una cultura milenaria, no piden índices, ni empleos públicos, piden un mejor trato y reconocimiento.