El mismo, fue realizado en el marco de un convenio firmado
entre YMAD y el Servicio Geológico Minero de
El estudio analiza los depósitos de recursos naturales que
podrán ser utilizados como parámetros para garantizar que el desarrollo de la
actividad minera se realice con un cuidado responsable del medio ambiente en
todas sus etapas, incluido el cierre de mina.
Los investigadores que llevaron adelante la investigación
son egresados de Universidades públicas nacionales, quienes asumieron como
desafío profesional desde el SEGEMAR, llevar adelante este estudio que la
comunidad catamarqueña podrá adoptar como referencia para intervenir en las
instancias de audiencias públicas de los procesos de aprobación de Estudios de
Impacto Ambiental, así como también en las auditorías de control, acompañando
la función de poder de policía que le cabe al Estado.
El mismo surgió como una necesidad de estudiar y analizar la
calidad del agua, de la flora, la fauna, y una serie de elementos que hacen al
hábitat para hacer un seguimiento constante del grado de afectación de la
actividad minera sobre el mismo, dada la enorme concentración metalogenica de
la zona, que se evidencia en la presencia de proyectos tales como El Alizal,
Agua Rica, Cerro Atajo, Agua Tapada, Bajo del Durazno, Farallón Negro, entre otros.