Participaron los nueve Praesidia del departamento,
acompañados por hermanos oficiales del Comitium Virgen del Valle.
Fue una oportunidad para reflexionar y orar sobre la alegría,
el entusiasmo y la cercanía, estilos pastorales que se deben llevar al
apostolado legionario. "Un corazón legionario debe encontrar un motivo para
estar alegre. Siempre alegre, saber llevar al hermano al encuentro con Cristo
resucitado”, dijo el sacerdote, agregando que "el entusiasmo ayuda a salir de
sí mismo para ir al encuentro del otro. El legionario no debe deprimirse o
desilusionarse, pues solo quien tiene a Dios adentro puede cambiar y puede
cambiar la vida del otro”.
Luego de este momento de espiritualidad se compartió un
refrigerio a la canasta, frente al Sagrario donde presentaron a Jesús
Sacramentado todas las inquietudes, debilidades y sobre todo, la ilusión de
colaborar con la divina voluntad, para conformar entre todos una comunidad
fraterna.