Después de Luis Urbanc

Andalgalá © Sin dudas la presencia y la acción pastoral del Obispo Diocesano de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, ha significado mucho para la feligresía católica y para la sociedad en su conjunto, ya que luego de su partida, se puede apreciar el importante incremento de personas participando de los oficios religiosos de la Parroquia.
martes, 2 de septiembre de 2014 09:14
martes, 2 de septiembre de 2014 09:14

Recordemos, como ya lo mencionáramos oportuna y reiteradas veces, que esta parroquia venía desarrollando un proceso de decadencia institucional, intelectual, social y moral por la inacción, o acción equívoca de los párrocos que se sucedieron desde finales de la década de los 90, lo que permitió la proliferación de las iglesias protestantes en franco detrimento de la iglesia católica que cada vez contaba con menos fieles.

Más de una década de abandono institucional por parte del obispo, se revirtió con esta fructífera y prolongada visita pastoral, como no se vivenciaba al menos en los últimos treinta años.

La gente está convencida de que el prelado hizo lo que tenía que hacer, habló con todo el mundo, y abordó temas realmente delicados, como los que son de dominio público, inspirando a la caridad y a la compasión.

Quedó pendiente el tema de la reconstrucción del templo histórico, asegurando que ese es un asunto a tratar en otros ámbitos, de todos modos, la reconstrucción religiosa ya se nota en la sociedad que al parecer volvió a encontrar su rumbo de trascendencia.