El Obispo de Catamarca, Mons. Luis Urbanc, presidió ayer los
actos en honor a Nuestra Señora de
El obispo catamarqueño presidió el acto cívico militar
concretado en la plaza Belgrano y luego
Como corolario de la fiesta mariana, Mons. Luis Urbanc
presidió
En su homilía, Mons. Urbanc expresó su alegría de poder
honrar a Nuestra Señora de
En otros tramos de su predicación, el Obispo catamarqueño
citó algunos párrafos del documento de Aparecida, referidos a la misión y el
discipulado afirmando que "el discípulo-misionero ha de ser un hombre o una
mujer que hace visible el amor misericordioso del Padre, especialmente a los
pobres y pecadores”. Asimismo, tomó algunos extractos de Evangelii Gaudium, en
el que el Papa Francisco afirma que en el mundo actual los creyentes corren el
riesgo, "cierto y permanente” del consumismo y el individualismo, "de la
búsqueda enfermiza de placeres superficiales y de la conciencia aislada”.
También invitó a que "volvamos a colocarnos bajo
TEXTO COMPLETO DE
Queridos devotos y peregrinos de
Antes que
nada agradezco a Nuestra Señora de
También mi
corazón se llena de gozo por encontrarme en medio de ustedes, sacerdotes,
consagrados/as, seminaristas, autoridades provinciales y municipales,
representantes de los ámbitos militares, policiales, políticos, judiciales,
legislativos, educativos, sanitarios, empresariales, gremiales, agropecuarios,
como un peregrino que agradece a
Ustedes,
bajo el lema ‘Con María de
"Discipulado y misión son como las dos
caras de una misma medalla: cuando el discípulo está enamorado de Cristo, no
puede dejar de anunciar al mundo que sólo Él nos salva” (Aparecida 146)…"Como
discípulos-misioneros, estamos llamados a intensificar nuestra respuesta de fe
y a anunciar que Cristo ha redimido todos los pecados y males de la humanidad”
(Aparecida 134)… "El discípulo-misionero ha de ser un hombre o una mujer que
hace visible el amor misericordioso del Padre, especialmente a los pobres y pecadores”
(Aparecida 147)… "El discipulado y la misión siempre suponen la pertenencia a
una comunidad. Dios no quiso salvarnos aisladamente, sino formando un Pueblo”
(Aparecida 164)… "María es la gran misionera, continuadora de la misión de su
Hijo y formadora de misioneros. Ella, así como dio a luz al Salvador del mundo,
trajo el Evangelio a nuestra América” (Aparecida 269)… "El discípulo, a medida
que conoce y ama a su Señor, experimenta la necesidad de compartir con otros su
alegría de ser enviado, de ir al mundo a anunciar a Jesucristo, muerto y
resucitado, a hacer realidad el amor y el servicio en la persona de los más
necesitados, en una palabra, a construir el Reino de Dios” (Aparecida 278)… "El
discípulo-misionero, movido por el impulso y el ardor que proviene del
Espíritu, aprende a expresarlo en el trabajo, en el diálogo, en el servicio, en
la misión cotidiana” (Aparecida 284)… "Ser discípulos-misioneros de Jesucristo
para que nuestros pueblos, en Él, tengan vida, nos lleva a asumir
evangélicamente y desde la perspectiva del Reino las tareas prioritarias que
contribuyen a la dignificación de todo ser humano, y a trabajar junto con los
demás ciudadanos e instituciones en bien del ser humano” (Aparecida 384)… "Los
discípulos-misioneros de Cristo promueven una cultura del compartir en todos
los niveles, en contraposición de la dominante de acumulación egoísta”
(Aparecida 540)… "Urge acudir en todas las direcciones para proclamar que el
mal y la muerte no tienen la última palabra, que el amor es más fuerte, que
hemos sido liberados y salvados por la victoria pascual del Señor de la
historia”. (Aparecida 548).
El Papa Francisco con enfática claridad afirma: "El gran
riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es el
de una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la
búsqueda enfermiza de placeres superficiales y de la conciencia aislada. Cuando
la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para
los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se
goza la dulce alegría de su amor… Los creyentes también corren ese riesgo,
cierto y permanente. Muchos caen en él y se convierten en seres resentidos,
quejosos, sin vida” (Evangelii Gaudium, 2)… "La vida se acrecienta dándola y se
debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan de
la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión
de comunicar vida a los demás”… (Evangelii Gaudium, 10). "No balconeen”…
"Métanse en la cancha”… "Prefiero una Iglesia accidentada y no enferma por el
encierro” (Evangelii Gaudium, 49)… "Sean una Iglesia en salida,
discípulos-misioneros que primerean, que se involucran, que acompañan, que
fructifican y festejan” (Evangelii Gaudium, 24)… "Por haber recibido el
Bautismo, cada miembro del Pueblo de Dios se ha convertido en
discípulo-misionero… La nueva evangelización implica un nuevo protagonismo de
cada uno de los bautizados… Si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor
de Dios que lo salva, no necesita mucho tiempo de preparación para salir a
anunciarlo, no puede esperar que le den muchos cursos o largas instrucciones.
Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de
Dios en Cristo Jesús; ya no decimos que somos «discípulos» y «misioneros», sino
que somos siempre «discípulos-misioneros” (Evangelii Gaudium, 120)…
"Si miramos a
*En primer lugar el texto de Judit, heroína del Antiguo
Testamento, prefigura de algún modo a
*En segundo término el texto a los Gálatas nos deja una
enseñanza muy valiosa para poder vivir en libertad junto a
*Por último, volvamos a colocarnos bajo
Nuestra Señora de
¡¡¡Viva