Según precisó el director de Obras y Mantenimiento de la UNCA, Roland Jalile, dichas podas son necesarias para prevenir daños ocasionados por la caída de gajos sobre enrejados y pasos peatonales, con el peligro que ello supone para la integridad física de los niños del jardín de infantes, estudiantes y todas las personas que circulan diariamente por estos sectores.
Con el asesoramiento de especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias, se vio la necesidad de tomar medidas al respecto, y se aclaró que estos árboles recuperarán su follaje en el término de uno a dos años.
Finalmente, Jalile valoró la reposición y renovación de plantas de distintas especies que está siendo llevada adelante en todos los espacios verdes de la UNCA. En efecto, en los últimos cinco años se plantaron 1700 plantas en las 6 hectáreas que ocupa el Predio Universitario. De este total, 500 son árboles de gran porte (lapachos, tipas, jacarandás) y 1200 son arbustos.