Niños, jóvenes, adultos, mayores, abuelos, todos se
congregaron en la costanera para disfrutar de una espectacular crecida del río
Santa María, que cada vez que trae agua hace más lindo este hermoso lugar que
tiene la ciudad de Santa María.
Infaltable las tardes de mateadas con tortillas a la
parrilla o con churros que se ofrecen en la costanera, o los paseos en
caballos, el vóley playero o la tradicional picadita de fútbol en la arena, y
para los chicos es inevitable verlos jugar en la arena haciendo los
tradicionales castillos, una nueva incursión muy bien pensada por profesores de
arte, para que los chicos puedan hacer volar su creatividad pintando a la
orilla del río.
La verdad que