A un año de la tragedia

Emotivo y sentido homenaje a las víctimas del alud en El Rodeo

Con algunos ribetes de tensión, especialmente en los momentos de los discursos, se cumplió hoy el homenaje a las víctimas por el alud ocurrido en El Rodeo, un año atrás. A parte de los actos asistió la gobernadora de la provincia, Dra. Lucía Corpacci; y también lo hicieron el obispo diocesano Luis Urbanc y el intendente de El Rodeo, que pasó un momento de incomodidad cuando intentó saludar al grupo de familiares de María Carolina Sal.
viernes, 23 de enero de 2015 23:14
viernes, 23 de enero de 2015 23:14

Inicialmente unas trescientas personas se congregaron en la plazoleta del Mástil, donde el monseñor Urbanc acompañado por el ex párroco de El Rodeo, Bernardo Canal Feijó, monseñor Julio Quiroga del Pino, y otros sacerdotes oficiaron una misa comunitaria, al cabo de la cual, y con la imagen auténtica de la Virgen del Valle encabezando una emotiva procesión se recorrieron distintos puntos de la tradicional villa veraniega.

El trayecto incluyó el paso por el puente del Mástil, señalado como uno de los máximos potenciadores de la trágica creciente, porque -desde su erróneo y original emplazamiento (con uno de sus pilotes en pleno río Ambato) hasta por la obstrucción de piedras y árboles arrastrados por la correntada- funcionó como un "dique de contención” para que la furia del agua se desviara hacia las viviendas de las familias Castiglione, Villafañez, Prevedello y otras de las adyascencias. Allí, se detuvo la marcha, instante en que los familiares de las doce víctimas,  vecinos y autoridades arrojaron flores al lecho del río en señal de homenaje hacia las personas fallecidas, como de María Carolina Sal, que aún permanece desparecida.

En este pasaje de la procesión, se produjo un cruce incómodo para el intendente rodeino Félix Casas Doering, quien al pretender saludar a Agustín Sal, padre de María Carolina, fue hostilmente rechazado. "Después de todo lo que no hizo y hasta de lo que dijo tras la tragedia, no esperábamos que hoy estuviera acá; no sé cómo tiene cara…”, comentó molesto Sal a los periodistas presentes. Casas Doering prefirió el silencio cuando se lo consultó sobre este incidente verbal.

La marcha pasó por la Escuela "Mariscal Sucre” y el Mini Hospital de El Rodeo, considerados dos símbolos de la asistencia a los evacuados como a las víctimas del inusitado y fatal acontecimiento hidroclimático. En esta parte, la gobernadora Corpacci dejó discretamente la procesión, acompañada por el diputado nacional Manuel Isauro Molina y el ministro de Obras Públicas, Rubén Dusso, entre otros funcionarios que la acompañaban.

Y el punto final fue la parroquia de Nuestra Sra. de La Candelaria, donde se entronizó una imagen de la Virgen del Valle, bendecida por el Papa Francisco, que los familiares de los fallecidos habían llevado al Vaticano en su visita al Sumo Pontífice, el 3 de diciembre pasado.

El cierre llegó con las palabras de Sergio Díaz, particularmente crítico hacia las autoridades tanto municipales como provinciales, y Agustín Sal, dos de los familiares de las víctimas por el aluvión del 23 de enero de 2014, luego de lo cual se produjo la desconcentración. Los sentimientos a flor de piel, por instantes con lágrimas, afloraron entre los parientes y allegados de las víctimas, que ineludiblemente se encontraban recreando las desgarradoras y dolorosas horas de apenas un año atrás.