En una entrevista radial, el sobreviviente de la tragedia de
El Rodeo, quien perdió a su esposa y sus dos hijas, manifestó su dolor a un año
del aluvión que sacudió a Catamarca. "Es tremendamente difícil, más de lo que
cualquiera se podría imaginar. Es lo más difícil que a un ser humano le puede
tocar vivir”, manifestó.
"Mi sensación personal es estar parado en el límite del
umbral del dolor. Más que esto no creo que se pueda soportar”, expresó
Gerónimo, quien sobrevivió de la tragedia pero que perdió a sus dos hijas y su
esposa.
Hace un año que la familia de Gerónimo se encontraba
acampando en el camping de El Rodeo. "No volví ni quisiera volver por nada,
menos hoy. Hoy tenía la posibilidad de volver porque organizaron una especie de
homenaje, pero decidí no participar por cuestiones muy personales y muy
simples. Estoy agradecido a un puñado de gente de El Rodeo que nos ayudó, pero
no así de los comerciantes porque me dí cuenta que en ese pueblo lo único que
les importa es el dinero que el turismo les deja”, lanzó.
Asimismo, agregó: "No los juzgo, pero hay cuestiones que
exceden a lo económico. Por ejemplo, en septiembre se organizó la fiesta del
estudiante. Me pareció una falta de respeto, una burla y algo muy feo, triste y
doloroso. Uno estaba en una situación de agonía sentimentalmente, entonces uno
no se encontraba fuerte para protestar en contra de eso o para oponerse. No
estaba en contra que se haga en El Rodeo la fiesta del estudiante, pero no
entiendo es por qué la gente de ahí no se puso firme y exigíoslo cambios que
deberían haberse realizado y las medidas de seguridad. Se hizo así todo como
estaba, con El Rodeo hecho un desastre, sin tomar medidas de seguridad”.
"Personalmente he perdido totalmente la fe religiosa. Mi fe
está pisoteada. Me parece que es muy normal en estos casos, con tremenda cosa
que nos pasó, no solo por la pérdida sino por la manera que se fueron mi esposa
y mis hijas, una manera tan cruel y tan terrible”, manifestó.
"La gente de El Rodeo lo que tiene que hacer es pedirle a su
intendente que tome los recaudos necesarios. A un año las alarmas no han sido
colocadas. Quién nos garantiza que este año no vuelva a ocurrir una tragedia”,
se preguntó.
Por otra parte, Gerónimo indicó que junto con Sergio Díaz,
otro sobreviviente y quien perdió a su esposa y su hija, se presentaron como
querellantes en la causa. Ambos son representados legalmente por el Dr. Gerardo
Romero Agüero.
En este sentido, criticó la justicia catamarqueña. "Los
fiscales y todo lo que corresponde al Poder Judicial, están predispuestos y
mandados a hacer para causas menores, para lío de vecinos, pero cuando les toca
una causa verdaderamente importante, no están a la altura de las
circunstancias. No se mueven, ahora entiendo por qué dicen que la justicia es
lenta. Cuando se quiere se puede, y yo veo que acá no se quiere”, cuestionó.
Su vida después
"En abril volví a trabajar, a los meses de lo que pasó
volví, porque el ministro de Educación me otorgó un cambio de funciones con
tareas pasivas, con una reducción horaria y traslado”, señaló.
También contó que en febrero de este año se deberá decidir
si vuelve a las aulas o no, y reconoció que aún continúa con tratamiento psicológico
y medicación antidepresiva.
"Volví a mi rutina, a mis pasatiempos. Por ejemplo poner música
en fiestas que lo hacía desde que habíamos adquirido con mi esposa un equipo de
sonido en el 2013. En mis tiempos libres me gusta salir a cazar y pescar. Esa es
mi vida, la caza, la pesca, poner música y ocuparme de mi casa. Ya me mudé,
estoy viviendo solo en mi casa”, contó.
"Lo único que quiero es que se haga justicia y que no vuelva
a pasar más”, sentenció.