Para ello, se encaró un listado de obras con diferentes
técnicas de trabajo valiéndose de la mano de obra municipal, la cual fue
capacitada y preparada para este tipo de tareas.
Zonas Oeste y Sur
Una de las obras más significativas, y quizás con menos
visibilidad, es el extenso colector de la recientemente inaugurada avenida
Latzina. Esta obra no sólo estipulaba la renovación de la arteria con apertura,
pavimento, iluminación y forestación, sino que además incluye colectores de
aguas pluviales -las que bajan de la zona oeste- para redirigirlas a través de
una canalización subterránea de
Para complementar este trabajo, el Municipio también encaró
la construcción del colector de la avenida Mardoqueo Molina. Esta canalización
incluye trabajos mixtos de cañería enterrada y canal a cielo abierto para poder
contener la bajada de aguas que antes recorrían la arteria sin ninguna clase de
obstáculo hacia las viviendas de los barrios Villa Eumelia y Virgen Niña.
Esta obra fue complementada con tareas realizadas por el
PROMEBA y la reubicación de familias que hasta hace poco tiempo vivían en zonas
de riesgo de anegamiento.
Dos últimos emprendimientos de alto impacto se realizaron
también la zona sur de la ciudad para evitar anegamientos en las nuevas zonas
urbanizadas: el colector "Tiorco", de más de un kilómetro de largo
con homirgón armado, desembocando en el río del Valle, y los desagües de la
avenida Manuel Navarro, ahora pavimentada.
Esta última arteria recibía constantemente las aguas de
lluvia de la zona suroeste, dañando la calzada e evitando el tráfico vehicular
fluido hacia los barrios más alejados del sur. Como intervención, se realizaron
badenes que permiten escurrir las aguas hacia los canales estipulados,
permitiendo una renovación asfáltica y la programación del regreso de las
líneas de transporte hacia el sector sur.
Zonas Centro y Este
Otra zona que era escenario de anegamientos recurrentes es
la intersección de avenida Alem y calle República. Este es el tramo final de la
bajada de aguas de toda la ciudad antes de llegar a la unión de los arroyos
Fariñango y Florida. En esa intersección se construyó un colector subterráneo
que permite escurrir las aguas pluviales y dirigirlas directamente al cauce
mayor, mejorando así el tránsito vehicular y peatonal de la zona.
Por su parte, en el arroyo Florida se ejecutaron trabajos de
ampliación del cauce y se tomó la decisión de demoler el puente de calle
Almagro para construir uno nuevo que se pueda englobar las medidas de seguridad
y escurrimiento necesarias para la zona. En el tramo que recorre desde avenida
Belgrano hasta Alem se registraban constantes anegamientos no sólo por la falta
de adecuación del cauce sino también por los residuos que se alojaban.
Otro emprendimiento de magnitud se realizó en la esquina de
avenida Mariano Moreno y Galíndez, donde se colocaron colectores para evitar
que las aguas pluviales lleguen al centro de la ciudad. Con estos trabajos se
logró derivar toda la bajada hacia otros conectores que escurren todo el caudal
hacia los sectores donde hay cauces naturales.
Planificación
La planificación presentada por el Municipio en el marco del
último seminario de Hidrología, incluye nuevas correcciones y modificaciones
del Plan Director para ajustar los trabajos y obras a las nuevas necesidades
generadas por la reciente urbanización de la ciudad. Las obras, cabe destacar,
son financiadas con fondos del municipio y ejecutadas también por el personal
municipal capacitado para estas tareas.