Cabe destacar, que es de dominio público que el diario La Unión, de propiedad de importantes grupos empresarios como la empresa Constructora Capdevilla, y el Grupo Tandil que administra el Casino y Hotel Provincial, además de numerosas salas de juego en distintos puntos del Valle Central, no cumple con lo normado por la Ley 12.908 del Estatuto del Periodista Profesional, que regula las relaciones y las remuneraciones de trabajadores de prensa, y el muchos casos ni siquiera cumple con el pago del salario mínimo vital móvil, ya que fueron denunciados casos de empleados que perciben 4.000 pesos mensuales, los cuales reciben en dos partes, y hasta con dos meses de atraso.
Toda una inmensa injusticia, no solo por los bajos salarios y la penosa forma de sus percepciones, ahora agravada con los injustificados despidos de cinco trabajadores, por lo cual se hace indispensable la inmediata y más activa participación de las autoridades laborales a nivel provincial y nacional, para poner fin a este inusitado atropello patronal.