En este sentido, consideró que en la Navidad, cuando se celebra el nacimiento de Jesús, es un momento de reconciliación familiar y con los afectos en general.
"Es un momento de celebración, de reflexión; normalmente nos proponemos un encuentro familiar, y todos estamos un poco más sensibles, y queremos re-entablar los vínculos. Es como que hay un ambiente propicio para la reconciliación, porque la Navidad siempre nos abre la posibilidad de encontrarnos como familia”, analizó.
Díaz revalorizó la familia, al decir que es "la piedra angular de la convivencia social. Recuperar la familia es empezar a recuperar el tejido social, que se ha desgastado, deshilachado, porque las familias se han venido debilitando progresivamente. Pero la Navidad tiene que ser una oportunidad para crecer, como persona, como familia. No hay que olvidar que el centro está en Jesucristo, y por eso es tan importante la presencia del Pesebre en las casas”, expresó.
Por esa razón, en estos días, especialmente, el padre pidió "hacer momentos de oración en torno al pesebre, reunirse, abrazarse, tomarse de la mano, y rezar juntos el Padre Nuestro. Y antes de pensar en la comida, hay que pensar en ir a la misa de Nochebuena, porque la Navidad es una celebración, es una fiesta, pero es una fiesta religiosa propiamente”, cerró.