Hacia fin de año, los brindis y las celebraciones suman
-entre otras cosas- presión a nuestra rutina alimentaria. Además de los
clásicos festejos en Navidad y Año Nuevo, lo cierto es que los encuentros con
la familia, grupos de amigos y compañeros de trabajo abundan por estas épocas.
El problema sobreviene cuando se toma y bebe en exceso. Si ese día fue pura
fiesta, el día después suele ser de lo más desagradable.
Los síntomas más comunes son dolores de cabeza y musculares,
sed, descompostura estomacal, náuseas y vómitos.
En diálogo con Infobae, el Dr. Alberto Cormillot señaló que
"en Nochebuena se pueden llegar a consumir unas 10.000 calorías. Esto
equivale a unos cinco días de dieta normal". Por eso, aconsejó que al día
siguiente de la "comilona" no se ingiera la comida sobrante ya que si
no se siguen consumiendo comidas hipercalóricas.
Frente al malestar por exceso de comida, su recomendación es
tomar mucho líquido, y comer frutas y verduras.
Por su parte, la reconocida bartender Inés de los Santos
detalló una serie de consejos en su libro "Tragos". Aquí un repaso
por los principales.
Tomar agua
Para combatir el malestar producto del exceso de alcohol
también es clave tomar agua (de ser posible, dos litros), precisamente por la
deshidratación que produce su ingesta. Además, bebidas como Gatorade también
son recomendables por las sales minerales que contienen.
Agua de coco
Gracias a su alta dosis de potasio (cuenta con una mayor
proporción que la banana) y minerales, el agua de coco también es una buena
bebida para contrarrestar el malestar.
Tostadas con manteca y miel
Esa combinación funciona porque el pan tostado actúa como
filtro, absorbiendo el exceso de alcohol. Por su parte, la miel aporta la
energía que se llevó el alcohol.
Dormir
De ser posible, lo ideal es pasar un buen rato en la cama. A
nivel biológico, el cuerpo necesita metabolizar el alcohol y para eso nada
mejor que dormir.
Evitar los remedios
Es común que se recomiende tomar una aspirina o algún
protector hepático. Sin embargo, De los Santos considera que la mezcla de
alcohol y ese medicamento no conducen por buen camino. El acetaminophen (un
calmante) es malo para el hígado, y el ibuprofeno irrita el estómago si se lo
combina con alcohol.
Evitar el café
Otro mito para derribar: el café deshidrata con lo cual no
es aconsejable tomarlo para hacerle frente a la resaca.
Un buen baño o ducha caliente
"Además de relajarnos, al subir la temperatura
corporal, un baño nos ayuda también a metabolizar más rápido. Eso sí, no hay
que dejar de tomar agua porque nos podría deshidratar aun más. Cada cuerpo
tiene su receta, pero mi mejor consejo es un buen baño caliente con sales,
crema y perfume, caminar un poco y esperar que pase".